La temporada de lluvias incrementa el riesgo de enfermedades diarreicas agudas (EDA) debido a la contaminación del agua y los alimentos, así como a la mayor circulación de virus gastrointestinales como el norovirus, rotavirus y astrovirus, advirtió la Dirección General de Atención a la Salud (DGAS) de la UNAM.

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Estos virus provocan diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre y, en los casos más graves, deshidratación, especialmente en niños pequeños. Los brotes suelen propagarse con rapidez en escuelas, guarderías y hospitales por el contacto cercano entre las personas.

Las enfermedades diarreicas continúan siendo un importante problema de salud pública. Según la Secretaría de Salud, en México se han registrado 121.510 casos en menores de cinco años en lo que va de 2026. La Organización Mundial de la Salud (OMS) las considera una de las principales causas de enfermedad y muerte en este grupo de edad.

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Para reducir el riesgo de contagio, los especialistas recomiendan lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia, consumir agua hervida o purificada, desinfectar alimentos y utensilios de cocina, y evitar la automedicación.

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Ante síntomas como fiebre alta, vómitos persistentes, sangre en las heces, dolor abdominal intenso o signos de deshidratación, es importante buscar atención médica de inmediato. En los niños, también se debe prestar atención a señales como irritabilidad, llanto sin lágrimas, somnolencia y disminución de la orina, ya que pueden indicar una deshidratación grave.