La mala higiene y la falta de limpieza oportuna de las máquinas de café, colocadas en las oficinas, crean un entorno ideal para el crecimiento de bacterias y moho, lo que puede provocar enfermedades infecciosas graves, estiman varios médicos.
«En una máquina de café, la humedad y la temperatura inadecuada del agua pueden crear un caldo de cultivo para las bacterias. Estas se multiplican activamente en las tuberías y depósitos, y los residuos de leche pueden acumularse en las capuchineras», explicó la doctora en medicina y nutricionista rusa Daria Rusakova en la entrevista con el portal local Abzats.
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Si una máquina de café no se limpia adecuadamente, puede provocar infecciones intestinales. Por ejemplo, E. coli, salmonela, norovirus y otras bacterias que pueden contaminar el café y causar diarrea, vómitos y dolor abdominal.
«También existe el riesgo de legionelosis: la bacteria legionella se transmite a través de aerosoles y vapor, causando neumonía, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados», precisó la doctora.

