Una nueva e impactante tragedia sacudió a Estados Unidos tras conocerse que Cibelle Savella, una madre de 35 años y de origen brasileño, le quitó la vida a tiros a su hija Vivian, de solo 4 años, para posteriormente suicidarse en su residencia de Houston. El atroz hecho ocurrió este martes, apenas 8 horas después de que la mujer perdiera la custodia de la menor en un tenso fallo judicial a favor de su exmarido, Aaron Savella, recoge The New York Post.
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Según precisó el teniente de la Policía, Larry Crowson, la mujer debía entregar a la niña esa misma noche, pero en su lugar le disparó y luego intentó quitarse la vida. Tras ser hospitalizada de emergencia, la agresora falleció un día después.

Fallo judicial y restricciones severas
La pareja se había divorciado en noviembre del 2024, tras 4 años de matrimonio, desencadenando una amarga disputa legal por la custodia de la niña. La resolución dictada por el tribunal horas antes del crimen no solo otorgó el cuidado principal al padre, sino que impuso estrictas limitaciones a la madre: se le prohibió hablarle a su hija en portugués a menos que un supervisor hablara el idioma, se le vetó la asistencia a eventos escolares o extracurriculares y se le ordenó pagar manutención e indemnizar el 50 % de los gastos médicos.
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Aunque se desconocen los motivos exactos de estas duras restricciones, la abogada Charlotte Rainwater afirmó que en 28 años de ejercicio jamás anticipó este trágico resultado. Por su parte, la familia del padre expresó su devastación señalando que Aaron cumplió estrictamente con la ley para proteger a su hija, esperando recibirla esa noche, algo que la violenta acción de Savella impidió de manera irreversible.



