La palabra cáncer suele despertar miedo. Y, donde hay miedo, también aparecen rumores, consejos dudosos y creencias que se repiten durante años aunque no tengan respaldo científico.
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Algunas parecen inofensivas, pero, otras, pueden ser peligrosas porque llevan a retrasar consultas médicas o a confiar en tratamientos que no funcionan. Por eso, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI) recopiló varios de los mitos más frecuentes sobre esta enfermedad y explicó qué dice realmente la evidencia científica
Mito 1: El cáncer siempre es una sentencia de muerte
Es una de las creencias más arraigadas y también una de las más alejadas de la realidad actual. Si bien el cáncer sigue siendo una enfermedad grave, los avances en prevención, detección temprana y tratamientos han mejorado significativamente las tasas de supervivencia en muchos tipos de cáncer.
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Hoy, millones de personas viven durante años o décadas después de un diagnóstico y, en algunos casos, logran curarse por completo. Y la clave suele estar en detectar la enfermedad a tiempo y acceder a atención médica adecuada.

Mito 2: Si nadie en mi familia tuvo cáncer, yo no debo preocuparme
Muchas personas creen que el cáncer es exclusivamente hereditario, pero la realidad es más compleja.
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Aunque algunos cánceres tienen un componente genético importante, la mayoría de los casos no está directamente relacionada con antecedentes familiares. Factores como el tabaquismo, la alimentación, el consumo de alcohol, la exposición solar excesiva, ciertas infecciones y el envejecimiento también influyen en el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Mito 3: El azúcar alimenta el cáncer
Probablemente sea uno de los mitos más difundidos en internet. Las células cancerosas consumen glucosa, pero también lo hacen todas las células normales del cuerpo.
Hasta ahora, los investigadores no han demostrado que eliminar completamente el azúcar detenga o cure el cáncer. Eso no significa que una dieta rica en azúcares sea saludable. Mantener un peso adecuado y seguir una alimentación equilibrada sigue siendo importante, pero no existe evidencia de que “matar de hambre” a un tumor eliminando el azúcar funcione.
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Estos datos no le restan importancia a algo absolutamente confirmado por la ciencia: “La gente que es obesa puede tener un riesgo mayor de varios tipos de cáncer, incluso cánceres de seno (en mujeres posmenopáusicas), de colon, de recto, endometrio (revestimiento del útero), de esófago, riñón, páncreas y vesícula biliar”,
Por el contrario, llevar una dieta saludable, realizar actividad física y mantener un peso adecuado pueden reducir el riesgo de algunos cánceres. Estas conductas saludables también son importantes para reducir el riesgo de otras enfermedades, como las cardíacas, la diabetes tipo 2 y la presión arterial alta.
Mito 4: Los teléfonos celulares provocan cáncer
Durante años circularon advertencias sobre supuestos riesgos relacionados con la radiación de los teléfonos móviles. Sin embargo, los estudios realizados hasta el momento no han encontrado pruebas concluyentes de que el uso habitual de teléfonos celulares cause cáncer en las personas.
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Los investigadores siguen estudiando el tema, pero actualmente no existe evidencia sólida que demuestre una relación causal.

Mito 5: Los productos herbales o naturales pueden curar el cáncer
La palabra “natural” suele asociarse con seguridad y eficacia, pero no siempre es así. Algunos productos naturales pueden ayudar a aliviar síntomas o efectos secundarios de ciertos tratamientos, pero eso no significa que curen el cáncer.
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El Instituto Nacional del Cáncer advierte que muchas terapias promocionadas como curas milagrosas carecen de evidencia científica y pueden incluso interferir con tratamientos médicos efectivos.
