Veinticinco países del Gran Caribe colocaron a Nicaragua al frente del principal órgano de conducción política de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), una decisión adoptada por unanimidad durante la reunión ministerial celebrada en Panamá. La elección sitúa al país en la presidencia del Consejo de Ministros para el período 2026-2027 y le confiere la responsabilidad de coordinar los trabajos de un organismo que reúne a Estados de Centroamérica, el Caribe y América Latina alrededor de temas vinculados al desarrollo sostenible, el comercio, el turismo, la gestión del riesgo y la cooperación regional.

La Asociación de Estados del Caribe (AEC) fue creada en 1994 como un mecanismo de consulta, cooperación y acción conjunta entre los países de la cuenca caribeña. Su ámbito de trabajo abarca desde las islas del Caribe hasta las naciones continentales de Centroamérica y América Latina con salida al mar Caribe, convirtiéndose en un punto de encuentro donde se abordan asuntos relacionados con el comercio, el turismo, el transporte, la reducción de riesgos y otras áreas de interés común para una de las regiones geopolíticas más extensas del hemisferio occidental.

La votación se desarrolló durante la 31ª Reunión Ordinaria del Consejo de Ministros celebrada en Panamá, encuentro que reunió a las delegaciones de los países miembros de la Asociación de Estados del Caribe. Fue en ese espacio donde Nicaragua recibió el respaldo de los gobiernos participantes para asumir la Presidencia del Consejo de Ministros durante el período 2026-2027, dando paso al correspondiente proceso de traspaso de responsabilidades dentro del organismo regional.

El respaldo unánime otorgó a la representación nicaragüense la responsabilidad de coordinar los esfuerzos y las prioridades que serán abordadas dentro del organismo, en coordinación con las delegaciones que integran el bloque regional. La compañera Olimpia Ochoa, viceministra para la Cooperación Externa del Ministerio de Relaciones Exteriores, y el compañero Carlos Midence, embajador de Nicaragua en Panamá, representaron al país durante la reunión celebrada en la capital panameña, donde sostuvieron intercambios con las delegaciones asistentes y acompañaron las jornadas que culminaron con el traspaso de la Presidencia del Consejo de Ministros de la Asociación de Estados del Caribe.

La elección de Nicaragua también fue valorada por nuestra máxima autoridad, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo, quien destacó el respaldo recibido de los países miembros para asumir la conducción del Consejo de Ministros de la Asociación de Estados del Caribe y agradeció la confianza depositada en Nicaragua por las naciones que integran este organismo regional. Al referirse a la decisión adoptada por unanimidad durante la reunión celebrada en Panamá, expresó:

“Queremos saludar a nuestra cancillería, a nuestro pueblo, que es el dueño de todo en este país, porque hemos asumido la presidencia de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), que está conformada por 25 países: Antigua y Barbudas, Bahamas, Barbados, Belice, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Venezuela”.

Mencionó que es “un espacio multilateral como vemos, de cooperación de toda la región, importante porque somos 25 países, que estamos buscando futuro desde la paz, que es la principal conquista de nuestros pueblos, la paz y el derecho a vivir tranquilos, seguros, prosperando”.

“Vamos a estar asumiendo y queremos agradecer a todos los países que conforman la Asociación de Estados del Caribe por haber dado el voto a Nicaragua. Por unanimidad, se eligió a Nicaragua como presidenta de la AEC. Agradecemos profundamente y nos comprometemos a trabajar duro, durísimo; se sabe cómo somos de trabajadores y dedicar nuestros mejores esfuerzos a estos pueblos nuestros, que estamos aglutinados en esa organización importante”, concluyó.

Durante la ceremonia de traspaso de la Presidencia del Consejo de Ministros, Nicaragua asumió formalmente la responsabilidad de conducir una agenda basada en principios de respeto mutuo, igualdad soberana entre los Estados, complementariedad y cooperación solidaria.

La Asociación de Estados del Caribe reúne bajo un mismo mecanismo a países insulares y continentales distribuidos a lo largo de la cuenca caribeña, una extensa zona geográfica donde convergen rutas marítimas, actividades comerciales, flujos turísticos y múltiples intereses compartidos entre gobiernos que mantienen relaciones permanentes en distintos ámbitos. La amplitud de ese espacio convierte a la organización en un punto de encuentro para el intercambio de experiencias y la búsqueda de posiciones comunes frente a asuntos que trascienden las fronteras nacionales.

A lo largo de los años, este organismo ha servido como plataforma para impulsar iniciativas regionales y fortalecer la cooperación entre sus miembros en temas de interés estratégico para el Gran Caribe. Su composición, que integra realidades económicas, sociales y geográficas diversas, le otorga un carácter particular dentro del sistema regional, permitiendo que países de distintas dimensiones territoriales y poblacionales participen en un mismo foro de diálogo y coordinación.