La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha declarado este lunes que Moscú condena enérgicamente los «crímenes de guerra» del régimen de Kiev tras sus recientes ataques contra trenes de pasajeros en Crimea, el último de los cuales se cobró la vida de una persona.
«En las condiciones de continuos fracasos y retiradas de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el campo de batalla, el régimen neonazi de Kiev sigue recurriendo a la táctica de los atentados terroristas contra la población civil de Rusia«, denunció Zajárova, reaccionando al ataque ucraniano en Crimea contra la locomotora de un tren de pasajeros que cubría la ruta Moscú–Simferópol.
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El ayudante del maquinista perdió la vida, mientras que el maquinista resultó herido. «El tren no tenía ninguna relación con la logística militar y era un objetivo puramente civil. Los pasajeros evacuados fueron trasladados a sus destinos en autobuses», agregó la vocera.
«Al perpetrar un ataque contra civiles desarmados, el régimen de Kiev ha vuelto a violar de forma flagrante las normas del derecho internacional humanitario, que prohíben los ataques contra la infraestructura civil. [Vladímir] Zelenski, sus servicios secretos y sus formaciones armadas recurren a esta táctica en un contexto en el que los patrocinadores occidentales fomentan este tipo de ataques«, subrayó.
Ataques deliberados
En ese contexto, Zajárova recordó ataques similares que Ucrania llevó a cabo en territorio de Crimea en los últimos días. Así, denunció el ataque de dron contra un tren de pasajeros en la estación de trenes de Dzhankói del pasado martes 2 de junio y el ataque contra un tren de cercanías que circulaba entre Azóvskoye y Kerch, que dejó un muerto y tres heridos en la madrugada del 4 de junio.
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La funcionaria remarcó que «estos ataques se llevaron a cabo deliberadamente con el objetivo de matar a la población civil y desorganizar las actividades vitales de las regiones rusas».
Al prometer que las autoridades rusas identificarán a todos los culpables, quienes recibirán un «castigo inevitable y justo» por sus crímenes, Zajárova advirtió que «este tipo de represalias desesperadas contra la población civil no lograrán cambiar el rumbo de la batalla ni impedir la derrota inevitable de la junta de Kiev».

