Este próximo sábado 27 de junio se cumplen 40 años de la histórica sentencia a favor de Nicaragua emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que el Gobierno Revolucionario interpuso contra Estados Unidos por promover, incitar y financiar la guerra de agresión contra las familias nicaragüenses en los años 80.
Aquel 27 de junio de 1986, la CIJ dio la razón a Nicaragua y ordenó al gobierno de Estados Unidos, presidido en ese entonces por Ronald Reagan, suspender las hostilidades, la guerra, el minado de los puertos, puentes y carreteras; además, la sentencia establece el resarcimiento de los daños económicos sufridos por Nicaragua.
El doctor Carlos Argüello, representante de Nicaragua ante la CIJ, brindó una entrevista vía Zoom a Multinoticias, Canal 4, en la que abordó la importancia de explicar a las nuevas generaciones de nicaragüenses, a los jóvenes, el alcance histórico de la sentencia de La Haya que ordenó al gobierno norteamericano detener las agresiones contra el país e indemnizar.
Lee también: Compañera Delcy Rodríguez agradece a Nicaragua por su solidaridad con Venezuela
Destacó varios aspectos de la sentencia, entre ellos que la CIA creó un manual que ordenaba a la contrarrevolución cometer secuestros, asesinatos de personas y minado de puertos en Nicaragua y la obligación de Estados Unidos de indemnizar a Nicaragua con un monto que sería establecido por la misma CIJ ante la falta de acuerdos entre las partes, dado que el gobierno norteamericano quiso desconocer la jurisdicción de La Haya. Estableció claramente que Estados Unidos violentó el derecho internacional humanitario.
En su sentencia, la Corte concluyó que:
«Los Estados Unidos de América, al entrenar, armar, equipar, financiar y abastecer a las fuerzas de la contra, o de cualquier otra manera alentar, apoyar y ayudar en la ejecución de actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación, conforme al derecho internacional consuetudinario, de no intervenir en los asuntos de otro Estado.»
En ese entonces se calculó en 17.000.000.000 de dólares la indemnización, dinero que el gobierno norteamericano aún no paga.
Antecedentes históricos
Primero explicó la institucionalidad de la Corte Internacional de Justicia, por qué Nicaragua acudió a esta instancia y por qué Estados Unidos de Norteamérica, está obligado a acatar la sentencia.
“En primer lugar, la Corte es un órgano principal de Naciones Unidas; todos los estados que somos parte de Naciones Unidas somos parte de la Corte, eso es en base a un tratado. Ahora somos parte de la Corte, pero no estamos obligados a aceptar la jurisdicción de la Corte, los países tienen que aceptar voluntariamente que la corte puede conocer de los casos, Nicaragua había aceptado y Estados Unidos también, esa aceptación es un tratado adicional, que incluso fue aprobado por el Senado de los Estados Unidos, esa aceptación de la jurisdicción de la Corte, no es que los Estados Unidos no está obligado, está obligado por un tratado, doblemente por un tratado de las Naciones Unidos y luego por un tratado de la jurisdicción”, explicó.
Recordó que cuando Nicaragua iba a presentar la demanda en 1984, para ese entonces Estados Unidos había metido 10 demandas en la CIJ, 5 de ellas contra la entonces Unión Soviética.
El doctor Argüello explicó que no es que de pronto Nicaragua recurriera a un órgano que Estados Unidos no conociera. Más bien, se trataba de un órgano que el país norteamericano venía utilizando.
Reflexionó que Nicaragua, al analizar el caso para introducir la demanda ante La Haya, vio que Estados Unidos, ante un problema con la República Islámica de Irán, demandó a esa nación y reconoció que la CIJ era un organismo civilizado para resolver conflictos.
Quizás te interese leer: Realizan labores de saneamiento en el barrio Milagro de Dios
“Cuando vino esa sentencia de la Corte en el caso Irán-Estados Unidos, nosotros estábamos empezando a sentir las consecuencias de los ataques de Estados Unidos. Ya en el 81, empezó a incrementarse fuertemente, en el 82, 83 fue creciendo. Entonces, Nicaragua que estaba buscando todos los medios pacíficos para resolver el problema con los Estados Unidos y tratar de razonar y que se dieran cuenta de que estaban violando el derecho internacional, que no era cuestión de que los Estados Unidos libremente podían estar decidiendo lo que quisiera”.
Recordó que en esa época se televisaban públicamente las discusiones del Congreso de Estados Unidos sobre el financiamiento a la contrarrevolución de Nicaragua.
“Increíble, no había nada escondido, todo era público, no les importaba lo que estuviera sucediendo. Uno de los ejemplos que siempre pongo, una de las cosas que hizo Estados Unidos es que minaron las aguas de Nicaragua para que los barcos no pudieran llegar y se estrellaran contra las minas, es decir, violando las leyes de guerra, porque incluso avisaron que las habían puesto”.
También puedes leer: En Reunión Comité Permanente “¡Por la Libertad de las Naciones!”
Rememoró que incluso al presidente Ronald Reagan le preguntaron sobre tales minas, lo cual no negó, y dijo: “Son unas minas chiquitas, dicen, porque se están quejando. Entonces Estados Unidos nunca escondió lo que estaban haciendo; creían que tenían todo el derecho del mundo para atacarnos y uno de los elementos que Nicaragua estuvo pensando, hay que poner los puntos sobre las íes en este caso, esto es una violación al derecho internacional”.
Meses antes de que Nicaragua interpusiera la demanda, ya Estados Unidos había invadido a la isla de Grenada, pero en los medios norteamericanos ni siquiera se mencionaba la agresión y mucho menos que ese gobierno de Ronald Reagan estaba violentando el derecho internacional.
“Acudimos a la Corte, pero no es que asustamos a Estados Unidos, que nunca se imaginó o podía haberse imaginado que fuéramos a acudir a una cosa que ellos no aceptaban y que no tenía nada que ver; como digo, ya habían presentado 10 demandas hasta ese momento, incluso tenían un caso en curso en ese momento con Canadá de delimitación en ese momento”.
Puede interesarte: Pilar Comercial del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea
Resaltó la importancia de que la juventud conozca esa historia y sepa las barbaries cometidas por Estados Unidos contra Nicaragua, entre ellas el ataque a Puerto Corinto, cuyos tanques de almacenamiento fueron bombardeados e incendiados.
Las triquiñuelas de Estados Unidos para desconocer a la Corte
Argüello detalló que bombardearon todos los tanques de gasolinas y todos los recursos que tenía Nicaragua. En ese momento, dijo, hicieron malabares el ejército y todos nuestros medios para evacuar a la población, y aunque eso ocasionó un gran desastre, al menos se pudo limitar un poco el impacto.
Sin embargo, agregó, el ataque era tal que, si los 30.000 habitantes habrían quedado ahí, habría estallado todo eso como una bomba: esa clase de barbarie estaban cometiendo. Nosotros veníamos analizando qué se podía hacer y una de las posibilidades era; vamos a la Corte”, dijo Argüello al recordar el contexto histórico y los antecedentes jurídicos tomados en cuenta para demandar ante la CIJ a Estados Unidos de Norteamérica.
Esa nación y su gobierno conocían la CIJ y reconocían la jurisdicción del organismo, el cual utilizaban para acusar y demandar a otras naciones como los casos de la entonces Unión Soviética, Irán, Canadá y otras naciones.
También puede interesarte: Con Ministro de Comercio de Türkiye
“No es que la Corte no sirviera para eso, obviamente que sí servía, y los Estados Unidos lo habían intentado y la habían tratado de utilizar, pero nosotros acudimos a la Corte, presentamos toda la evidencia y Estados Unidos lo que intentó, y con un equipo inmenso de abogados, era discutir que la Corte no debía conocer el caso y empezó a utilizar todos los argumentos que había rechazado en otros casos anteriores cuando se los habían invocado a ellos”.
Argumentaron que el caso era un asunto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y no de la Corte, pero la CIJ resolvió que sí tenía jurisdicción, y por tanto, admitió la demanda de Nicaragua, pero el gobierno norteamericano no quiso seguir participando y se fue.
“Estados Unidos sabía que si la Corte actuaba conforme a derecho, todas las violaciones al derecho internacional eran palpables, probadas y evidentes para todo el mundo, por eso Estados Unidos se retiró; que se haya retirado no impide, el estatuto de la Corte dice que si no se presenta un Estado y tiene jurisdicción, debe continuar y conocerlo. La Corte conoció todas las barbaridades, ilegalidades y monstruosidades que estaba haciendo Estados Unidos”, resaltó.
Lee también: Ceremonia de Despedida del Líder Supremo de Irán, Manifiesto de Solidaridad por la Paz
La parte resolutiva de la sentencia de La Haya del 27 de junio de 1986 destaca cada una de las agresiones cometidas por Estados Unidos y cada resolución.
“Uno de los puntos más evidentes y por eso me gusta citar, en la parte resolutiva de la sentencia, en el punto noveno, estado nonemi, es decir nonemi en el sentido de que incluso el juez de los Estados Unidos votó a favor de esto, el juez británico, es decir todos los occidentales votaron a favor de esto, el único que se excusó fue el japonés que creía que no había jurisdicción, pero los otros 15 jueces todos votaron a favor de este punto específico que dice; que los Estados Unidos de América al elaborar en 1983 un Manual titulado Operaciones Sicológicas y Guerra de guerrillas y al difundirlos a las fuerzas contras, haya estimulado la comisión por estas, de actos contrarios a los principios generales del derecho humanitario”, dijo.
Matar, asesinar, secuestrar; manual de la CIA
Explicó que ese manual dejó impresionados a los jueces de la CIJ y en la sentencia se deja claro que la CIA fue la que elaboró ese documento, reconocido incluso por el Congreso de Estados Unidos. Dicho manual orienta a los jefes contrarrevolucionarios que debían matar, asesinar, secuestrar gente en los pueblos de Nicaragua para crear confusión, y que había que contratar criminales para que lo hicieran.
Puedes leer: GRUN realiza entrega de Bono Presidencial en saludo al Día Nacional del Maestro
“No es que fuimos a una corte inventada o que inventamos un proceso que asustamos a Estados Unidos y al mundo entero. Es decir, acudimos a un mecanismo que había sido utilizado por Occidente, por los principales países, particularmente Estados Unidos, y como no les convenía, ahí ya no quisieron”.
Argüello resaltó que la Corte claramente estableció en el punto 14 que los Estados Unidos de Norteamérica tienen la obligación de indemnizar a la República de Nicaragua por todos los perjuicios causados en su contra. Hizo ver que la resolución establece que el monto de la indemnización, a falta de acuerdos por las partes, debía ser determinado por la Corte.
“Obviamente no hubo acuerdos por las partes y nunca se determinó el monto exacto; esa es una cantidad que sigue pendiente, que está pendiente de resolverse”.
Indemnización pendiente
Indicó que la indemnización está pendiente y que se deben analizar los pasos legales a seguir “pero obviamente la deuda ahí está viva, no es una deuda que prescribe, no es una deuda que prescribió y que ya pasó a la historia; ese tipo de indemnizaciones y obligaciones no prescriben así nomás, está pendiente de pago, hay que buscar el momento más adecuado y más oportuno de que haya un gobierno civilizado, decente y honorable en Estados Unidos para plantear esa situación de nuevo”.
Este fallo puso en evidencia la naturaleza belicista y agresora de los Estados Unidos, y que al día de hoy se continúa manifestando contra otras naciones del mundo.
La demanda de Nicaragua en la CIJ contra Estados Unidos fue presentada el 9 de abril de 1984 por el doctor Carlos Argüello, quien solicitó abrir proceso contra el gobierno norteamericano por actividades violatorias del derecho internacional.
