El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril luego del cierre del estrecho de Ormuz, una medida que se produce en medio de la creciente tensión en Medio Oriente tras la escalada del conflicto entre Irán y el eje israelo-estadounidense.

De acuerdo con reportes del mercado energético, el crudo registró un fuerte repunte durante el fin de semana. El jueves se cotizaba en 86,28 dólares, pero para el domingo el Brent alcanzó los 110,7 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) llegó a 109,1 dólares, lo que representa un aumento de entre 14 % y 18 % en apenas tres días.

Desde Washington, el presidente de Estados Unidos restó importancia al impacto económico del alza. A través de su red social Truth Social afirmó que “el alza temporal de los precios del petróleo caerá rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear de Irán”, calificando el encarecimiento del crudo como “un pequeño precio a pagar”.

No obstante, desde Irán advierten que la situación podría agravarse si continúan las hostilidades. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, señaló que si la guerra se prolonga “no quedará manera de vender petróleo ni capacidad para producirlo”, en referencia al impacto que el conflicto tendría sobre la infraestructura energética de la región.

La crisis ya comienza a sentirse en otros mercados energéticos. En Europa, el gas natural registró un aumento de 52 % el lunes, luego de que Qatar Energy suspendiera temporalmente envíos de gas natural licuado tras un ataque contra una de sus reservas de agua.

Mientras tanto, el conflicto continúa expandiendo sus efectos en la economía mundial. Más de una docena de países se han visto involucrados directa o indirectamente en la crisis, alimentando los temores de una nueva ola inflacionaria global.

En apenas ocho días desde el inicio de la ofensiva, China ordenó suspender las exportaciones de diésel y gasolina, mientras que Corea del Sur analiza imponer un tope al precio del petróleo como medida para amortiguar el impacto económico interno.

FUENTE: teleSUR