Al menos 1.225 personas han muerto y 4.757 siguen desaparecidas tras la riada que arrasó la frontera entre Nepal y China el pasado 26 de agosto, según los últimos balances oficiales difundidos este miércoles.

Más noticias: Europa enfrenta el precio del gas más alto en tres años por la tensión en Ormuz

En el lado nepalí, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) elevó la cifra a 1.204 fallecidos, mientras que el número de desaparecidos se redujo a 4.216, entre ellos 583 extranjerosincluidos dos españoles, según confirmaron fuentes oficiales. Otros tres españoles fuera de la zona fueron contactados con éxito. Los equipos de emergencia han logrado rescatar a 11.993 personas en el norte y centro del país, con más de 21.000 efectivos desplegados.

Por su parte, el Gobierno de la región del Tíbet (China) informó que se contabilizan 21 fallecidos y 541 desaparecidos, de los cuales 261 son extranjeros. Más de 2.300 efectivos chinos lograron abrir un acceso terrestre hacia el núcleo devastado en Gyirong, tras una semana de trabajos condicionados por carreteras destruidas y desprendimientos. Los equipos han recuperado 847 efectos personales y atendido 876 llamadas de familiares.

Puede interesarte: Líderes respaldan a Vietnam en su Día Nacional

La riada, descrita como la mayor registrada en la zona, provocó una crecida de entre 15 y 18 metros sobre el nivel habitual del río Trishuli, devastando asentamientos a lo largo de 72 kilómetros. El desastre destruyó el puesto fronterizo de Rasuwagadhi-Kerung, clave para el comercio bilateral, y afectó a decenas de comunidades.