Las convulsiones son episodios causados por una alteración repentina de la actividad eléctrica del cerebro que puede afectar los movimientos, la conciencia, las emociones o las sensaciones. Aunque algunas duran solo unos segundos, otras pueden convertirse en una emergencia médica.
Leer más: Moverse más podría facilitar el abandono del cigarrillo
No todas las convulsiones significan que una persona tiene epilepsia. También pueden aparecer por lesiones en la cabeza, infecciones cerebrales, fiebre alta, accidentes cerebrovasculares, falta de sueño, alteraciones de sustancias en la sangre o consumo y suspensión de ciertos medicamentos o drogas.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran movimientos involuntarios de brazos y piernas, pérdida de conciencia, confusión temporal, mirada fija, cambios repentinos de comportamiento, miedo intenso, sensaciones extrañas, hormigueos, alteraciones en la visión o la percepción de olores y sonidos.
Puedes leer: Investigación revela posible vínculo entre hígado graso y cáncer de colon letal
Antes de una convulsión, algunas personas pueden experimentar señales conocidas como aura, que pueden incluir sensación de déjà vu, ansiedad repentina, mareos, náuseas, cambios en los sentidos o una sensación de que algo está por ocurrir. Después del episodio pueden presentarse cansancio, desorientación, problemas de memoria o dificultad para responder.

Los especialistas clasifican las convulsiones principalmente en focales, cuando comienzan en una zona específica del cerebro, y generalizadas, cuando afectan varias áreas desde el inicio. Sus manifestaciones pueden variar desde pequeños lapsos de desconexión hasta episodios con rigidez, caídas y fuertes sacudidas musculares.
Cuándo buscar ayuda urgente:
Si la convulsión dura más de cinco minutos.
Si la persona no recupera la respiración o la conciencia después del episodio.
Si ocurre una segunda convulsión inmediatamente después.
Si es la primera vez que alguien presenta una crisis.
Si sucede durante el embarazo, en el agua, tras una lesión o junto con fiebre alta.
Quizás te interese: Estudio analiza el uso de vitamina C intravenosa en pacientes con traumatismos
Los médicos recomiendan no ignorar una primera convulsión y buscar evaluación profesional para determinar la causa. Identificar los factores desencadenantes y recibir tratamiento adecuado puede ayudar a prevenir nuevos episodios y reducir riesgos.

