La inflación en Francia se aceleró inesperadamente hasta el 2,4 % interanual en julio, frente al 2 % de junio, según una estimación preliminar del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos. Se trata de inflación armonizada, un indicador común utilizado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea. El resultado superó todas las previsiones recogidas por Bloomberg, que apuntaban a que el indicador se mantendría sin cambios.

Leer más: ONU alerta: Incendios forestales consumen seis millones de hectáreas en 2026

La inflación de los servicios aumentó del 1,9 % al 2,3 %, mientras que la energética alcanzó el 12,4 %. Según Bloomberg Economics, la escalada en Oriente Medio encareció los combustibles y las olas de calor probablemente impulsaron los precios de alojamientos. Los datos refuerzan las expectativas de que el Banco Central Europeo suba las tasas en septiembre: los economistas prevén un aumento de 25 puntos básicos y los mercados le atribuyen una probabilidad del 90 %.

Puedes leer: ¿Pan para adelgazar? Científicos rusos desarrollan una nueva fórmula alimenticia

A la subida de los precios se suma la preocupación por las finanzas públicas. El ministro de Presupuesto, David Amiel, advirtió que Francia está «sentada sobre un polvorín» debido a su deuda. Si no se toman medidas, señaló, el déficit podría pasar del 5,1 % del PIB en 2025 a cerca del 6 % en 2027 y rozar el 7 % en 2030.

inflación