Un estudio publicado por el Laboratorio de Impacto Climático proyecta que el fenómeno Súper El Niño causará más de 451.000 muertes por calor extremo en un periodo de nueve meses, y que afectará de manera desproporcionada a las poblaciones del Sur Global. Los investigadores advirtieron que este evento climático, perfilado como el más intenso del cual se tenga registro, desencadenará además sequías severas, incendios forestales e inundaciones devastadoras que pondrán en riesgo la seguridad humana y alimentaria.

Lee aquí: Lukashenko asegura que las sanciones occidentales favorecen a Bielorrusia

Las proyecciones detallan que las fatalidades causadas por las olas de calor se concentrarán abrumadoramente en los países más vulnerables. En la región del Sahel africano se prevén más de 66.800 fallecimientos adicionales, encabezados por Nigeria con 31.400 víctimas, seguido por Sudán con 17.500, Níger con 10.000 y Chad con 8.000.

Por su parte, el sudeste asiático registrará más de 19.400 muertes distribuidas entre Filipinas, Vietnam, Tailandia y Camboya, junto a 19.300 en Indonesia e India con 15.800. En América del Sur, Brasil figura como el punto más crítico con 13.300 decesos proyectados.

Lee también: Proyectan fuerte expansión económica de India para 2027

El impacto de este fenómeno no constituye un hecho aislado, sino que se enmarca en la crisis climática global generada por un modelo de desarrollo extractivista e industrial que margina a las naciones en desarrollo.

Sigue leyendo: Brasil investiga la muerte de una ingeniera en una instalación militar

La proyección de fallecimientos en regiones históricamente vulneradas evidencia la urgencia de reestructurar la arquitectura de respuesta internacional, y visibiliza desigualdades estructurales donde las poblaciones con menor responsabilidad en el calentamiento global terminan asumiendo el costo más alto en vidas humanas.

Frente a las cifras proyectadas, los especialistas señalan que la implementación inmediata de planes de adaptación y resiliencia tales como centros de enfriamiento, sistemas de alerta temprana y protecciones para trabajadores al aire libre permitiría salvar miles de vidas.

Quizás te interese: Más de 2,1 millones de vehículos serán retirados por dos grandes automotrices

Asimismo, el informe enfatiza que las condiciones extremas proyectadas para este año ofrecen un reflejo de lo que constituirá la norma climática en dos décadas, haciendo indispensable la movilización de recursos y asistencia hacia las comunidades vulnerables para evitar un estado de emergencia permanente.

Asimismo, las consecuencias del fenómeno repercutirán directamente en las dinámicas de los océanos y el surgimiento de huracanes. En la cuenca del Pacífico, la falta de cizalladura del viento sobre aguas con temperaturas inusualmente elevadas impulsó la formación de 16 tormentas, de las cuales dos alcanzaron la categoría 5.

Puede interesarte:  La Guaira recupera más del 96% de sus operaciones tras sismos

Con 14 de estos sistemas originados en la zona oriental, las proyecciones apuntan a rebasar la media histórica de 15 eventos por temporada, incrementando los riesgos para el archipiélago de Hawái. En contraste, sobre la cuenca del Atlántico, la presencia de fuertes vientos cortantes sofocó la formación de perturbaciones, prolongando de manera inédita la aparición del primer huracán del año.

El alcance del evento climático se extiende asimismo a otras latitudes con repercusiones críticas. En Indonesia, la escasez de precipitaciones asociada al fenómeno intensifica la sequedad del terreno, exacerbando la propagación de incendios forestales y dificultando las labores para extinguir el fuego.

Más noticias: Venezuela refuerza cooperación con Angola, Italia y Guatemala

Los pronósticos meteorológicos indican que el fenómeno alcanzará su cúspide durante los meses de invierno, periodo en el que se acentúa su dominio sobre el clima mundial y se alteran los patrones atmosféricos a escala global.