Un nuevo e inquietante hallazgo ha salido a la luz tras la muerte de cinco buceadores profesionales en una cueva submarina de Maldivas, informan medios italianos este lunes.

El instructor Gianluca Benedetti fue hallado primero y separado del resto del grupo. Su cuerpo apareció cerca de la entrada de la gruta Thinwana Kandu, a unos 60 metros de profundidad.

Varios días después, los rescatistas localizaron juntos a los otros cuatro buceadores italianos al fondo de un túnel, en el segundo ambiente de la cueva. Se trata de Monica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, Muriel Oddenino y Federico Gualtieri. Los buceadores italianos entraron a más de 50 metros de profundidad en un sistema de cámaras conectadas por pasillos estrechos. Nadie sabe aún por qué el grupo se dividió dentro de la gruta.

Más noticias: La principal estafadora de España evade a la Justicia

Por su parte, Carlo Sommacal, esposo de Monica y padre de Giorgia, no entiende lo ocurrido. Dijo que su esposa era una de las mejores buceadoras del mundo y muy responsable. «Algo pasó allí abajo«, afirmó, y aseguró que jamás habría puesto en riesgo la vida de su hija.

Expertos finlandeses ayudaron a encontrar los cuerpos. Las autoridades de Maldivas y la Fiscalía de Roma investigan las causas del accidente y el porqué el cuerpo del instructor del grupo apareció en solitario.