Desde enero de 2007 hasta enero de 2026, el sistema público de salud de Nicaragua ha experimentado una transformación estructural definida, orientada a garantizar acceso universal, gratuito y continuo a los servicios de salud en todo el territorio nacional.
Este proceso se ha desarrollado bajo un modelo de atención familiar y comunitario que prioriza la prevención, la atención cercana, la especialización médica, la inversión en infraestructura hospitalaria y el fortalecimiento institucional, con cobertura permanente en zonas urbanas, rurales, comunidades indígenas, regiones autónomas y territorios de difícil acceso.
En infraestructura hospitalaria, el país pasó de 33 hospitales en 2006 a 79 hospitales en funcionamiento, con la construcción de 43 hospitales nuevos durante este período, además de hospitales rehabilitados, ampliados y modernizados. La red hospitalaria continúa en expansión con nuevas inauguraciones programadas, proyectando alcanzar 80 hospitales, fortaleciendo la capacidad instalada a nivel nacional.
La red nacional de atención se estructura actualmente en 77 hospitales, 142 centros de salud, 1.432 puestos de salud, 182 casas maternas, 19 centros especializados, clínicas médicas previsionales, clínicas móviles y centros de salud mental, garantizando cobertura permanente en zonas urbanas, rurales, comunidades indígenas, regiones autónomas, territorios fluviales y zonas de difícil acceso.
El financiamiento del sistema público de salud registra un crecimiento constante y verificable, pasando de 3,500 millones de córdobas en 2006 a 26.500 millones de córdobas en 2025, permitiendo inversión continua en infraestructura hospitalaria, equipamiento médico, abastecimiento de medicamentos, mantenimiento de unidades de salud, ampliación de servicios y fortalecimiento del recurso humano. En equipamiento médico, el sistema público incorporó resonadores magnéticos, tomógrafos multicorte, mamógrafos digitales, aceleradores lineales, cámaras gamma, equipos de radioterapia, laparoscopía avanzada, salas quirúrgicas inteligentes, ultrasonido especializado, equipos de biopsia, crioterapia y tecnología diagnóstica de alta complejidad, ampliando de manera significativa la capacidad diagnóstica y terapéutica del sistema nacional.
La atención especializada se fortaleció con la realización de cirugías cardiovasculares con implante de marcapasos, neurocirugías de alta complejidad, cirugías de columna, cirugía fetal intrauterina, nefrología, hemodiálisis, oncología integral, cirugía oncológica, tratamiento renal, atención oftalmológica, otorrinolaringología, ortopedia y especialidades quirúrgicas completas en hospitales departamentales y regionales.
En salud materna, el país fortaleció la estrategia de casas maternas, pasando de 50 antes de 2007 a más de 150 en 2025, ofreciendo alojamiento, alimentación, vigilancia médica, control prenatal, preparación para el parto y seguimiento posparto a mujeres provenientes de comunidades alejadas.
Los indicadores sanitarios reflejan resultados firmes, la mortalidad materna se redujo de 93 muertes en 2006 a 16 en 2025, y la mortalidad infantil descendió de 29 defunciones por cada 1.000 nacidos vivos a 9.5, asociadas a mayor cobertura prenatal, atención neonatal especializada y acceso gratuito a laboratorios, medicamentos y especialistas.
En prevención, el sistema desarrolla campañas nacionales permanentes de vacunación que protegen contra 18 y 19 enfermedades prevenibles, incluyendo tuberculosis, poliomielitis, difteria, tos ferina, tétano, hepatitis B, influenza, neumonía, meningitis viral y bacteriana, rotavirus, sarampión, rubéola, parotiditis, virus del papiloma humano, COVID-19 y fiebre amarilla.
Durante 2026 se ejecutan campañas nacionales de salud que abarcan vacunación contra VPH, COVID-19, influenza y fiebre amarilla; campañas antiepidémicas contra dengue; jornadas de desratización para prevenir leptospirosis; detección temprana de cáncer de mama y próstata, censos nutricionales, programas de escuelas saludables, campañas de salud juvenil, atención especializada al adulto mayor y prevención de accidentes, con cobertura nacional y continuidad anual.
El modelo comunitario se consolida mediante ferias médicas, megaferias, clínicas móviles, brigadas comunitarias y atención casa a casa, brindando consultas de medicina general, especialidades, ultrasonido, odontología, control de enfermedades crónicas y seguimiento a pacientes diabéticos e hipertensos en barrios y comunidades.
En una sola semana de atención se han desarrollado más de 1.300 ferias y clínicas móviles, beneficiando a más de 132.000 familias en más de 2.100 barrios y comunidades.
La vigilancia epidemiológica se mantiene activa mediante fumigación, abatización, control vectorial, eliminación de criaderos, monitoreo permanente y uso de equipos especializados LECO, operando de manera continua en zonas urbanas y rurales, reduciendo riesgos de brotes epidémicos.
En salud oncológica, el sistema público cuenta con tres aceleradores lineales, servicios de radioterapia, quimioterapia, diagnóstico temprano, tratamiento integral y seguimiento continuo, permitiendo atención gratuita sin necesidad de traslados al extranjero e incluso atención a pacientes de otros países de la región.
En la lucha contra el cáncer cervicouterino, entre 2006 y 2025 la mortalidad se redujo en un 16.2 %. Solo en 2025 se realizaron más de un millón de estudios para detección temprana, frente a 181.491 estudios efectuados en 2006. El país pasó de contar con una sola clínica especializada a 219 unidades de atención, incorporando 477 equipos de crioterapia, termocoagulación y colposcopía, frente a apenas tres existentes hace casi dos décadas.
En este período se sumaron tres aceleradores lineales, ocho tomógrafos y tres resonadores magnéticos inexistentes en 2006. Asimismo, los centros de quimioterapia se ampliaron de uno ubicado únicamente en Managua a siete distribuidos en el territorio nacional, y se fortaleció el diagnóstico oportuno con 23 laboratorios de patología, frente a cinco existentes anteriormente.
La atención en salud mental se integró como componente estructural del sistema público, con centros especializados, programas comunitarios, tratamiento de adicciones y procesos de reinserción social, ampliando la cobertura de servicios psicológicos y psiquiátricos.
En movilidad sanitaria, el sistema incorporó ambulancias terrestres, ambulancias acuáticas, microbuses médicos y transporte sanitario especializado, facilitando el traslado de pacientes desde comunidades rurales, fluviales y zonas alejadas hacia centros de referencia y hospitales especializados.
La atención a enfermedades crónicas se fortaleció con seguimiento continuo, acceso gratuito a medicamentos, laboratorios, especialistas y ajustes terapéuticos, mejorando la calidad de vida de pacientes con diabetes, hipertensión, enfermedades renales y cardiovasculares.
Durante estos diecinueve años, el sistema público administrado por el Ministerio de Salud garantizó acceso gratuito a consultas, exámenes especializados, cirugías, tratamientos de alto costo, medicamentos, hospitalización, atención materna, atención neonatal, oncología, nefrología y salud mental, sin cobros en ninguna unidad del sistema nacional. Este conjunto de datos consolida un sistema nacional de salud con cobertura territorial, inversión fuerte, capacidad resolutiva ampliada, prevención permanente y atención integral, sostenido de manera continua durante diecinueve años, todo ello gracias a Dios y al Buen Gobierno Sandinista liderado por nuestra Copresidenta la Compañera Rosario Murillo y el Copresidente, Comandante Daniel Ortega.









