demás de los exámenes de próstata que debes empezar a practicarte a partir de los 40 años, aproximadamente, expertos en salud señalan que muchos hombres desconocen que algunos alimentos cotidianos pueden ser perjudiciales. De hecho, pueden provocar afecciones como hiperplasia prostática benigna (HPB) y prostatitis.
Según reseña el portal Koelis, dedicado a la atención médica de la próstata, la alimentación influye directamente en la inflamación, el equilibrio hormonal y el funcionamiento urinario, factores estrechamente relacionados con la próstata.
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Pero lo más preocupante, insisten expertos, es que varios de los alimentos más perjudiciales forman parte de la dieta diaria.
5 alimentos perjudiciales para la próstata
1. Lácteos
Leche, quesos, mantequilla y cremas son alimentos habituales en desayunos y cenas. Sin embargo, el consumo excesivo de lácteos ha sido asociado con problemas prostáticos debido a varios factores.
Uno de ellos es el alto contenido de calcio, que podría disminuir los niveles de vitamina D en el organismo. Esta vitamina es importante porque ayuda a controlar el crecimiento anormal de células en la próstata.
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Además, muchos productos lácteos contienen grasas saturadas que favorecen procesos inflamatorios en el cuerpo. La inflamación crónica es uno de los factores vinculados con el agrandamiento prostático y molestias urinarias frecuentes.
Los expertos recomiendan optar por alternativas más ligeras, como yogures bajos en grasa o bebidas vegetales sin azúcar.
2. Comidas fritas
Las papas fritas, el pollo frito, las rosquillas y otros alimentos preparados en aceite caliente contienen grasas trans y grasas oxidadas que afectan el metabolismo y elevan la inflamación.
Además de perjudicar el corazón, este tipo de comida también puede alterar el equilibrio hormonal del cuerpo, algo que influye directamente en la próstata.
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Otro problema es que las frituras suelen estar relacionadas con obesidad, resistencia a la insulina y síndrome metabólico, condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar hiperplasia prostática benigna.
3. Refrescos y bebidas azucaradas
Las bebidas gaseosas, energéticas y jugos industriales contienen grandes cantidades de azúcar añadida, un elemento que favorece procesos inflamatorios en todo el organismo.
El consumo frecuente de estas bebidas también está asociado con aumento de peso y problemas metabólicos que pueden empeorar síntomas urinarios y prostáticos.
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Los especialistas aconsejan reemplazarlas por agua, infusiones naturales, té verde o bebidas sin azúcar. Mantener una buena hidratación también ayuda al funcionamiento adecuado de las vías urinarias.
4. Cafeína
Aunque el café forma parte de la rutina diaria de millones de personas, el exceso de cafeína puede empeorar síntomas relacionados con la próstata.
La cafeína actúa como estimulante de la vejiga y también tiene efecto diurético, por lo que incrementa la necesidad de orinar con frecuencia. Esto suele ser especialmente incómodo en hombres con hiperplasia prostática benigna o prostatitis.
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Muchos pacientes experimentan despertares nocturnos constantes para ir al baño, irritación urinaria y sensación de urgencia tras consumir demasiado café o bebidas energéticas.
5. Comidas picantes
Salsas muy condimentadas, chiles, curry y comidas extremadamente picantes también pueden convertirse en un problema para quienes tienen sensibilidad urinaria o inflamación prostática.
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Estos alimentos irritan la vejiga y la uretra, lo que puede aumentar molestias pélvicas, ardor al orinar y sensación de presión en la zona prostática.
Algunos estudios, incluso, han señalado que disminuir el consumo de comida picante podría ayudar a reducir los niveles de PSA, un marcador utilizado para detectar alteraciones prostáticas.
