La Real Sociedad acabó con la histórica racha triunfal del Barcelona. Los culés llegaron a Anoeta en un gran momento de forma, el mejor de toda la temporada y de su trayectoria reciente, pero los de Matarazzo pusieron fin a su excelente camino. Los catalanes firmaron en San Sebastián la quinta derrota de esta campaña, la tercera en el torneo nacional regular. El tropiezo permite recortar distancias al Real Madrid, que se coloca a un sólo punto del Barça.
El Barcelona llegó a San Sebastián encadenando nueve victorias en LaLiga y 11 en total. Su última derrota en el torneo nacional databa del 26 de octubre, desde el encuentro contra el Real Madrid disputado en el Santiago Bernabéu. Y, en general, no tropezaba desde el compromiso contra el Chelsea en la Champions League, el 25 de noviembre.

Los azulgranas, que anoche enviaron cinco balones al palo, ya cayeron en Anoeta el curso pasado: el marcador fue de 1-0, con tanto Becker. El triunfo de la Real también implicó que Joan García viera frenada en seco su buena trayectoria en la meta culé. El cancerbero de Sallent había encadenado tres encuentros en LaLiga como imbatido.
La derrota contra los de Materazzo permite, además, al Real Madrid recortar distancias con el Barcelona y se coloca a un sólo punto de los de Hansi Flick.
Enfado de Fanki De Jong
El centrocampista se mostró muy duro con el colegiado Gil Manzano. “No puedes ni hablar con el árbitro. Y eso que soy el capitán. Me mira con una cara de que soy más que tú… Le digo que vigile el tiempo, y no lo hace. Y se lo he dicho, y me saca tarjeta”, comentó.

De Jong siguió su discurso: “Creo que merecimos ganar hoy. Hemos tenido muchas ocasiones, pero hay que meterlas. Hemos jugado bien, lo único es que no hemos ganado. Nos ha faltado concretar las ocasiones. Su portero ha hecho muy buen partido”.
No hubo reproches, aunque el entrenador sabe que el equipo tiene que mejorar en defensa si quiere optar a los títulos importantes de la temporada. No es de recibo que la Real tuviera tantas ocasiones para marcar después de haber conseguido el segundo gol. El Barça no reaccionó, mientras que su rival fue a por la sentencia del partido.
