Una intensa tormenta invernal afecta la costa este de Estados Unidos desde el domingo, con alertas de ventisca activas desde Maryland hasta Massachusetts. El fenómeno ha provocado fuertes nevadas, vientos intensos y riesgos de cortes de energía, impactando a millones de personas en la región.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, se prevé una acumulación de nieve de entre 30 y 61 centímetros, con las precipitaciones más intensas registradas durante la noche del domingo y la madrugada del lunes. Las condiciones climáticas adversas obligaron al cierre de escuelas, negocios y sistemas de transporte, además de la suspensión de actividades en varias ciudades del noreste.

Durante la madrugada del lunes, la tormenta se intensificó rápidamente y alcanzó la categoría de “bomba ciclónica”, un fenómeno que ocurre cuando un sistema de baja presión se fortalece de manera explosiva en un corto período de tiempo. Esto generó ráfagas con fuerza cercana a huracán y bandas de nieve más densas.
Las autoridades estatales declararon estado de emergencia y emitieron prohibiciones de viaje en varios territorios, mientras decenas de millones de personas permanecen bajo alerta de ventisca.
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La última gran tormenta invernal de magnitud similar en América del Norte se registró en diciembre de 2022, cuando un ciclón bomba impactó el Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos. En esa ocasión, la ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York, acumuló hasta 55 pulgadas de nieve, dejando severas afectaciones y prolongados cortes de energía.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la combinación de nieve intensa y vientos fuertes podría reducir la visibilidad a niveles casi nulos, creando condiciones de “whiteout”, consideradas entre las más peligrosas durante tormentas invernales.

