El Gobierno de China reiteró este viernes su respaldo firme a la República Islámica de Irán en la defensa de su soberanía, seguridad y dignidad nacional. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning, expresó la contundente oposición de Beijing a las violaciones del derecho internacional cometidas por Estados Unidos y Israel, tras las operaciones militares que impactaron territorio iraní desde el pasado 28 de febrero.

El gigante asiático condenó los bombardeos, que dejaron víctimas y afectaron a figuras de la dirigencia política y militar del país, incluido el líder iraní Sayyed Alí Jameneí, señalando que constituyen una grave transgresión a las normas básicas que rigen la convivencia internacional. Frente a la escalada generada por Washington y Tel Aviv —que provocó respuestas defensivas de Teherán contra bases estadounidenses y objetivos vinculados a la ocupación israelí— China lanzó un llamado urgente a detener de inmediato todas las hostilidades.

En su habitual encuentro con la prensa, la funcionaria detalló que Beijing mantuvo contactos intensivos de alto nivel, destacando las conversaciones telefónicas del canciller chino Wang Yi con sus homólogos de potencias clave Rusia, Irán, Francia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Israel para coordinar una salida negociada de la escalada bélica.

China: Respeto a la Carta de las Naciones Unidas

Durante estos intercambios, China enfatizó la necesidad imperativa de observar los principios de la Carta de las Naciones Unidas y rechazar de manera categórica el uso arbitrario de la fuerza en las relaciones internacionales. La diplomacia china instó al cese inmediato de todas las operaciones militares y a un pronto retorno a las mesas de diálogo y negociación como única vía para resolver las disputas de forma definitiva.

Mao Ning señaló que las partes en conflicto deben cumplir con sus obligaciones internacionales, garantizando la seguridad de la población y absteniéndose de ejecutar cualquier tipo de ataque contra instalaciones civiles. Para el gigante asiático, el uso de la fuerza es incapaz de solucionar los problemas de fondo, por lo que Beijing continuará trabajando en la construcción de consensos que permitan una salida política y diplomática a la crisis actual, protegiendo la estabilidad del frente a las agresiones externas.

Como acción concreta para promover la desescalada, se anunció el próximo envío del enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, quien realizará una gira por la región para mediar activamente entre los actores involucrados. Aunque los detalles específicos del itinerario se darán a conocer próximamenteesta misión diplomática refuerza el rol de China como un actor comprometido con la paz mundial y el respeto a la soberanía de las naciones.

Fuente: teleSUR