Este jueves 2 de abril, el Cardenal Leopoldo Brenes, junto a sacerdotes de la Arquidiócesis de Managua, presidió la tradicional Misa Crismal en la Catedral Metropolitana, una de las celebraciones más significativas dentro del calendario litúrgico.

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Durante esta solemne eucaristía, los sacerdotes provenientes de las distintas parroquias renovaron sus compromisos sacerdotales, reafirmando su vocación de servicio al pueblo de Dios.

El arzobispo destacó la activa participación de los fieles durante el tiempo de Cuaresma, subrayando el esfuerzo pastoral en toda la arquidiócesis.

«Hoy prácticamente concluimos el tiempo de Cuaresma y hay cienes de personas que se han acercado en este tiempo de Cuaresma, he conocido las muchas horas que han dedicado para visitar las parroquias para las celebraciones penitenciales de 3 o 4 horas», dijo Brenes al resaltar la presencia masiva de feligreses en las iglesias.

“Las 120 parroquias que componen nuestra arquidiócesis han realizado un trabajo grande y hermoso, especialmente en este tiempo de Cuaresma. Sigamos adelante, no nos desanimemos; miremos siempre al Crucificado, que desde la cruz nos anima a seguir”, expresó.

El cardenal también elevó una oración por las vocaciones sacerdotales, pidiendo a Dios suscitar nuevas generaciones de jóvenes comprometidos con la misión evangelizadora. Asimismo, encomendó a la Virgen María la protección de los sacerdotes y su fidelidad al ministerio.

«Creo que el trabajo de los sacerdotes y la presencia de la feligresía en la iglesia ha sido maravillosa y creo que hoy salimos muy fortalecidos”, afirmó.

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Remarcó que a nivel nacional la devoción y fe cristiana se ha vivido intensamente y lo ha comprobado por medio de visitas, el recibimiento de videos y fotografías que le han enviado a su teléfono celular, en la que ve las iglesias abarrotadas de devotos.

«Me han mandado algunas imágenes de cómo ha sido la participación en sus catedrales, como también en su parroquias y qué es lo que vemos aquí, el trabajo grande de los sacerdotes, de la gente con toda generosidad, con toda libertad han podido acercar a su templo, han vivido su fe y eso es lo más importante”, sostuvo el Arzobispo de Managua.

Por su parte, el padre Boanerge Carballo dirigió palabras de agradecimiento, destacando el compromiso de la Iglesia de ser una comunidad que anuncia el Evangelio, celebra la fe y sirve a los más necesitados. También reconoció el respaldo espiritual de los fieles:

“Gracias por sus oraciones. Somos imperfectos, pero, aun así, seguimos sirviendo con amor y entrega”, expresó.

La celebración concluyó con la bendición final impartida por el Cardenal Brenes, en un ambiente de fe, unidad y renovación espiritual para toda la Iglesia de Managua.