En poco más de un año, la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de EE.UU. ha detenido a 317 de sus agentes por delitos de tráfico de drogas, violencia doméstica, corrupción y abuso sexual, incluso en contra de menores, reveló el diario Milenio.

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La extensa investigación analizó el contraste entre los crímenes que cometen los agentes de la Patrulla Fronteriza (que depende de la CBP) y el esfuerzo del presidente de EE.UU., Donald Trump, de mostrarla como una de sus principales fuerzas de seguridad, en particular para detener a las personas migrantes.

En 2025 fueran detenidos 256 agentes, en tanto que, de enero a marzo de este año, ya se les sumaron otros 61.

Fronteriza

De los delitos reportados el año pasado, la mayoría (109) se basó en la posesión de drogas o por conducir en estado de ebriedad. También hubo 47 agentes que golpearon a sus parejas o exparejas; y 11 acusados de actos por corrupción.

A ellos se agregaron casos de obstrucción de justicia, delitos contra la propiedad, agresión física, infracciones de tránsito, amenazas y conducta sexual ilícita.

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Los tipos de crímenes se repitieron durante el primer trimestre de 2026, aunque se agregaron acusaciones por delitos contra menores, conducta sexual indebida, amenazas y violaciones relacionadas con armas.

Entre las causas más relevantes, se encuentra la de Manuel Pérez, un agente de la CBP que el pasado 2 de marzo fue condenado a 10 años de prisión por haber permitido el cruce ilegal de más de 250 migrantes mediante pagos de sobornos, y de conspirar para distribuir 32 kilos de cocaína en EE.UU.

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Otro caso similar es el de Leonard Darnell George, quien fue sentenciado a 23 años de prisión por abrirle el paso a vehículos que transportaban metanfetaminas a cambio de un soborno de 13.000 dólares por cada carga.

Por otra parte, en febrero pasado un agente fue detenido en Texas por «indecencia de contacto sexual contra un menor». En noviembre de 2025, ocurrió un episodio similar con otro efectivo que solicitó sexo a un adolescente. Un año antes, el agente Aarón Mitchel fue declarado culpable del secuestro y agresión sexual en contra de una menor de 15 años.