La hidratación es clave para la salud de los riñones. Más allá del agua, existen bebidas aliadas de la función renal que puedes disfrutar todas las mañanas para ayudar a controlar la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre, factores determinantes para estos importantes órganos encargados de filtrar la sangre y eliminar toxinas.

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La dietista registrada y especializada en salud intestinal y nutrición integrativa, Caitlin Beale, explica en Health los beneficios que aporta a la salud renal el consumo matutino de batidos sin azúcar, kéfir, y leche de soja.

Muchas de estas opciones forman parte de los hábitos diarios de millones de personas; sin embargo, hay un punto de honor: lo ideal es evitarlas con azúcar añadida para aprovechar al máximo sus propiedades.

1. Licuados y batidos verdes: versatilidad y antioxidantes

Los batidos se han convertido en grandes aliados nutricionales gracias a su versatilidad. En un mismo vaso se pueden combinar frutas, vegetales y semillas para obtener nutrientes que ayudan a combatir el daño celular causado por los radicales libres, además de estabilizar los niveles de colesterol y la presión arterial.

La experta explica que estos marcadores influyen de manera indirecta en el bienestar renal, sobre todo cuando se trata de aportar fibra y sabor al desayuno. Los ingredientes recomendados son:

  • Frutos rojos: Ricos en antioxidantes.
  • Dátiles: Aportan un dulzor natural.
  • Semillas de chía y linaza: Destacan por su gran aporte de fibra.
  • Aguacate: Excelente por sus ácidos grasos omega-3.

También puedes agregar vegetales como la espinaca o el kale para elevar el nivel nutricional del licuado, o hacer las combinaciones de tu preferencia. Siempre serán una alternativa superior a los jugos ultraprocesados.

2. Kéfir: el poder de los probióticos en tu desayuno

Uno de los alimentos tendencia por su alto perfil nutricional es el kéfir. Esta bebida fermentada de origen lácteo es rica en proteínas y probióticos. Uno de los beneficios con mayor respaldo científico del kéfir es su propiedad de “reparar” la microbiota intestinal y el tracto digestivo.

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Una microbiota sana reduce las probabilidades de sufrir inflamación crónica en el intestino, la cual está estrechamente relacionada con la salud de los riñones. De hecho, la evidencia científica respalda que el consumo de alimentos fermentados con probióticos se vincula con una menor probabilidad de padecer enfermedad renal crónica.

3. Leche de soja: proteína vegetal de alta calidad

La leche de soja es una excelente alternativa vegetal a la leche de vaca. Tiene un buen sabor, por lo que su consumo ha ganado popularidad, en especial entre personas intolerantes a la lactosa, veganas o bajo regímenes de alimentación especiales, como quienes ya transitan por una condición renal.

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Al ser una fuente de proteína vegetal, se asocia con una mayor sensación de saciedad por más tiempo, evitando el picoteo entre comidas y favoreciendo la pérdida de peso. Recordemos que el control del peso es clave para prevenir problemas renales.

La experta cita investigaciones que respaldan que el consumo de proteínas de origen vegetal se asocia con un riesgo de enfermedad renal de hasta un 25% menor.

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Otros de los compuestos de la leche de soja son las isoflavonas, el potasio y el fósforo, por lo que el consumo de esta bebida en pacientes con condiciones renales preexistentes debe ser bajo recomendación médica dependiendo de su estado actual.

Otros aliados contra el estrés oxidativo

Otras opciones que favorecen el sistema renal son el café y los tés, conocidos por ser sumamente ricos en antioxidantes, indispensables para combatir el estrés oxidativo (un factor de riesgo para la inflamación).

  • Té negro: Los estudios indican que aporta flavonoides, compuestos vegetales antioxidantes que contribuyen a una mejora cardiovascular y de los riñones, además de ser una bebida sumamente hidratante.
  • Té verde: Es rico en polifenoles, en especial las catequinas, con un gran poder antioxidante y antiinflamatorio que puede favorecer el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos.
  • Café: Por otra parte, diversas investigaciones han relacionado el consumo moderado de café y cafeína con una menor probabilidad de desarrollar enfermedad renal crónica.