Una investigación publicada en la revista Science Advances plantea que una técnica de geoingeniería podría ayudar a disminuir la intensidad del fenómeno de El Niño antes de que provoque sus mayores efectos. La propuesta surge mientras la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el evento climático ya está presente y podría fortalecerse en los próximos meses, aumentando el riesgo de olas de calor, sequías e inundaciones.

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El método, conocido como aclaramiento de nubes marinas, consiste en liberar diminutas partículas (aerosoles) en la atmósfera para hacer que las nubes reflejen una mayor cantidad de luz solar. Con ello se busca enfriar la superficie del océano Pacífico y limitar el calentamiento que alimenta a El Niño.

Los científicos realizaron simulaciones basadas en los episodios de El Niño de 1997-1998 y 2015-2016. Los resultados mostraron que una intervención prolongada, entre junio y febrero, logró reducir hasta 1,88 °C la temperatura del océano durante el evento de 2015-2016, acercando las condiciones a un estado climático neutral.

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De acuerdo con el estudio, esta estrategia podría disminuir las temperaturas extremas, las lluvias intensas y parte de las pérdidas económicas asociadas con El Niño en distintas regiones del mundo.

Sin embargo, los investigadores también identificaron riesgos importantes. Las simulaciones indican que la técnica podría alterar el clima en zonas que normalmente no son afectadas por El Niño, como partes de Europa y Asia, además de favorecer una fase posterior de La Niña más intensa, con posibles impactos negativos.

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Especialistas advierten que se trata de una investigación preliminar basada en un único modelo climático y que la tecnología aún no está lista para aplicarse. La climatóloga Inés Camilloni, investigadora del CONICET, señaló que cualquier decisión sobre el uso de la geoingeniería deberá considerar cuidadosamente si los beneficios potenciales superan los riesgos ambientales y climáticos que podría generar.