La temperatura del océano Pacífico central alcanzó niveles excepcionalmente altos, lo que elevó la vigilancia internacional sobre la evolución de El Niño 2026-2027. En la región Niño 3.4, una de las principales zonas utilizadas para medir el fenómeno, la temperatura llegó a 1,8 °C por encima del promedio.

Leer más: China lidera el mercado de robots humanoides con el 97% de los envíos mundiales

El registro se acerca al umbral asociado con un episodio de El Niño muy fuerte y podría continuar aumentando durante las próximas semanas. Además, se detectaron anomalías de hasta 2,6 °C en sectores del Pacífico central y oriental.

Los especialistas siguen de cerca la evolución del océano porque un calentamiento de esta magnitud puede modificar los patrones de circulación atmosférica y aumentar la probabilidad de lluvias intensas, sequías, olas de calor y otros fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.

Una enorme masa de agua cálida

El calentamiento no se limita a la superficie. Los registros muestran temperaturas elevadas también en los primeros cientos de metros del océano, una señal importante para determinar la evolución del fenómeno.

Puedes leer: Crónica de un crimen que marcó un antes y un después de Anita Cobby

A esto se suma la influencia de otros patrones atmosféricos, entre ellos la Oscilación Madden-Julian, que puede favorecer el desplazamiento de energía y humedad y modificar temporalmente la intensidad de El Niño.

Aunque la expresión “Súper El Niño” es utilizada para describir un episodio excepcionalmente intenso, no constituye una categoría científica oficial. Lo que determina la magnitud del fenómeno son las anomalías de temperatura del océano y su interacción con la atmósfera.

¿Qué puede ocurrir en Argentina?

Los efectos de El Niño no son iguales en todo el territorio argentino. Las regiones con mayor sensibilidad al fenómeno son principalmente el Litoral, el noreste y sectores del este de la región pampeana.

Quizás te interese: Médico pasará 15 años en prisión tras ser condenado por abuso sexual en Panamá

En esas áreas, la presencia de un Pacífico más cálido puede favorecer períodos con mayores precipitaciones y tormentas intensas, aumentando el riesgo de crecidas de ríos y anegamientos.

En cambio, en la Patagonia pueden presentarse patrones diferentes, con modificaciones en la circulación atmosférica capaces de favorecer episodios de frío y nevadas.

Lee aquí: República Dominicana incorpora pruebas de VPH para detectar el cáncer cervicouterino

Por eso, los especialistas advierten que no se puede atribuir automáticamente cada evento meteorológico a El Niño. El fenómeno funciona como un factor que modifica las probabilidades climáticas y se combina con otras condiciones regionales.

El riesgo de inundaciones

Uno de los principales focos de atención está puesto en las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú. Las lluvias intensas en el sur de Brasil y otros sectores de la región pueden incrementar los caudales y generar condiciones favorables para posibles crecidas.

Para más información: Pulpo se aferra al rostro de un pescador y sorprende a todos

Las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires deberán mantener especial vigilancia ante episodios de precipitaciones persistentes.

El riesgo no depende únicamente de la cantidad de lluvia. También influyen el estado de los suelos, los niveles de los ríos, la capacidad de drenaje y las condiciones de infraestructura de cada zona.

Un desafío para ciudades y producción

Un período de lluvias superiores a lo normal puede generar problemas tanto en zonas urbanas como rurales. Desagües insuficientes, canales obstruidos y sistemas de evacuación de agua deficientes pueden aumentar el impacto de las precipitaciones.

Más noticias aquí: El peso mexicano toma fuerza: ¿está de regreso el “superpeso”?

En el campo, el exceso de humedad también puede provocar pérdidas si los suelos permanecen saturados durante períodos prolongados.

Por ese motivo, los especialistas consideran fundamental mantener actualizado el monitoreo de las temperaturas del océano y de las condiciones atmosféricas.

Te puede interesar: Antigua enfermedad mortal reaparece en territorio de la antigua Unión Soviética

La evolución de El Niño durante los próximos meses será clave para determinar la intensidad y distribución de sus efectos. Por ahora, el calentamiento excepcional del Pacífico mantiene encendidas las alertas y obliga a reforzar la preparación frente a posibles eventos climáticos extremos.