Las acciones de la petrolera británica Rockhopper Exploration, que participa en el proyecto para extraer hidrocarburos en las Islas Malvinas, llegaron a caer casi 20% este lunes en la Bolsa de Londres, después de que la compañía confirmara que trabaja para reemplazar a dos contratistas vinculados al desarrollo de Sea Lion, reportó Perfil
La caída se produjo después de que Rockhopper difundiera una actualización de Navitas Petroleum, operadora de Sea Lion y propietaria del 65 % del proyecto. La compañía informó que está tomando medidas para sustituir a dos contratistas que incumplieron sus compromisos y que realizará los ajustes necesarios para continuar con el desarrollo. Rockhopper posee el 35 % restante.
Lee más aquí: Festejó su cumpleaños y fue hallada muerta al día siguiente
El comunicado también reconoce expresamente la presión ejercida desde Buenos Aires. «El Gobierno de Argentina continúa con sus actividades para imponer sanciones a quienes participan en el proyecto Sea Lion, así como en otras actividades en las Islas Malvinas», señaló Navitas. Pese a ello, sostuvo que por ahora no espera un «efecto adverso material» sobre el proyecto y aseguró que mantiene el respaldo del Reino Unido y de las autoridades británicas de las islas.
La propia empresa, sin embargo, advirtió que esa evaluación podría cambiar si se demora o fracasa el reemplazo de los dos contratistas, si otras compañías deciden abandonar sus actividades en Malvinas o si se produce una nueva escalada de las medidas adoptadas por Argentina. La reacción de los inversores llevó a Rockhopper a tocar los 48,75 peniques durante la jornada, frente a los 60,70 peniques del cierre del viernes.
Tensión por la soberanía de las islas
La incertidumbre aumentó después de que la estadounidense Halliburton confirmara el pasado viernes que ni la compañía ni sus subsidiarias realizarán trabajos en Sea Lion ni participarán en actividades de exploración o producción de hidrocarburos en las Malvinas. La firma explicó que había mantenido contactos con autoridades federales argentinas, que plantearon cuestiones relacionadas con la aplicación de legislación civil y penal vigente y con nuevas normas en preparación.
Más noticias: Reservas globales de crudo enfrentan niveles críticos
Sea Lion es uno de los principales focos de la disputa por la explotación de recursos naturales en las aguas circundantes a las islas, cuya soberanía reclama Argentina. El Gobierno de Javier Milei viene aumentando la presión sobre las empresas involucradas y en septiembre avanzó con medidas para endurecer las sanciones contra compañías que operen sin autorización argentina. Rockhopper, mientras tanto, mantiene sus planes para avanzar con la explotación del yacimiento.
El conflicto también escaló al terreno internacional. A fines de septiembre, Milei instruyó a la Cancillería a iniciar un procedimiento de arbitraje contra el Reino Unido por Sea Lion bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Buenos Aires sostiene que la explotación unilateral de hidrocarburos en el área constituye una violación de sus derechos soberanos, mientras Rockhopper y Navitas insisten en que continuarán adelante con el proyecto.

