Cambiar los lácteos por alternativas vegetales podría provocar carencias de micronutrientes esenciales, sobre todo en jóvenes y mujeres, según un estudio publicado en The Lancet Planetary Health.
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Los científicos señalan que incluso un cambio parcial por alternativas veganas a la leche, el queso y el yogur, podría causar una reducción de los niveles de yodo, calcio, riboflavina y vitamina B12; esto si los sustitutos, como los hechos a base de soja, almendra o avena, no están fortificados.
«Se conocen los efectos de la deficiencia de yodo en la salud y por eso queremos generar conciencia al respecto», dijo Sarah Bath, profesora asociada de nutrición en salud pública en la Universidad de Surrey (Reino Unido), citada por The Guardian, que reseñó los resultados del estudio.
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Bath agregó que «los grupos de población que parecen estar en riesgo y tienen los niveles de ingesta más bajos son las mujeres jóvenes y las mujeres en edad fértil, y esa es la etapa clave de la vida en la que el yodo es particularmente importante».
Datos
Los investigadores analizaron 146 tipos de leche, 76 yogures y 67 quesos sin lácteos presentes en el mercado del Reino Unido. Encontraron que 61 % tenía calcio añadido y 46 % proveía vitamina B12, pero solo 19 % estaba fortificado con riboflavina y apenas 12 % con yodo.
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Con esos niveles, sustituir un tercio del consumo de lácteos por opciones veganas provocó una caída de entre 9 y 21 % en la ingesta de yodo, con una disminución también del calcio, la riboflavina y la vitamina B12.
Asimismo, el cambio a alternativas 100 % no lácteas llevó a niveles insuficientes de yodo que alcanzaron a 80 % en chicas adolescentes y a 72 % en chicos.
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Por tanto, de acuerdo con el estudio, exigir que todas las alternativas no lácteas estén fortificadas con yodo evitaría que se produjeran descensos en los niveles promedio.

