Rescatistas y expertos continúan este viernes las labores de búsqueda y evaluación de riesgos tras el desastre de flujo de lodo que hasta la fecha ocasionó 538 muertos en Nepal, así como centenares de desaparecidos.
La tragedia aconteció a las 10H30 hora local del 26 de agosto, después que un desprendimiento de hielo glaciar de gran altura en territorio nepalés generara un flujo de detritos que alcanzó el puerto fronterizo de Gyirong, Xigaze, Región Autónoma de Xizang (el Tíbet).
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Según la evaluación preliminar del Ministerio de Recursos Naturales de China, el origen se situó aguas arriba del puerto, en la zona alta del río Cuojiang, afluente del Donglin Zangbu. El ingeniero superior Guo Zhaocheng, del Centro de Geología y Recursos Minerales de la institución, explicó que el hielo desprendido arrastró materiales morrénicos y otros sedimentos al descender por el cauce, lo que formó un flujo de detritos que evolucionó en un movimiento de lodo.

El experto señaló que la velocidad media del flujo de detritos generado por el desprendimiento glaciar superó los 50 metros por segundo y que el trayecto desde la zona de origen hasta el puerto pudo completarse en unos siete minutos. Guo descartó que el desastre fuera provocado por la ruptura de un lago glaciar y subrayó que se trató de una cadena de procesos integrada por desprendimiento glaciar, flujo de detritos y de lodo.
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El especialista indicó que la elevada diferencia de altitud, las pendientes pronunciadas y la presencia de materiales sueltos en los cauces favorecieron la rápida propagación y ampliación del fenómeno.
Un total de 45 especialistas en emergencias por desastres geológicos del Servicio Geológico de China y del sistema de recursos naturales del Tíbet llegaron la víspera a las zonas centrales afectadas. El grupo de expertos estableció cuatro equipos para investigar el origen del desprendimiento glaciar, el lago represado, los cauces y las áreas circundantes de la cuenca hidrográfica. Las autoridades mantienen bajo vigilancia la posibilidad de nuevos desprendimientos, deslizamientos, flujos de lodo y crecidas repentinas debido a la inestabilidad del terreno y las lluvias previstas en los próximos días.

