Un hombre que creía haber enterrado a su padre desaparecido hace más de 4 décadas descubrió, tras exhumar la tumba, que el cuerpo no era el de su progenitor, sino el de un desconocido, informa el New York Post.
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Mark Wells, de 52 años, llevaba años intentando aclarar qué ocurrió con la desaparición de su padre, Dale Wayne Wells, visto por última vez en febrero de 1985 en Colfax, California, cuando tenía 38 años. Meses después, la Policía dio por hecho que un cadáver hallado en el bosque muy deteriorado tras permanecer a la intemperie y con el cuerpo parcialmente devorado por animales correspondía a Dale, identificado con los métodos disponibles entonces y entregado a la familia para su sepelio, pero para Mark nunca hubo una plena certeza sobre que aquellos restos fueran realmente los de su padre.
«¿Significa esto que sigue vivo?»
En el 2019, frustrado por la falta de avances, Wells pagó la exhumación con la esperanza de obtener pruebas de ADN. Las muestras óseas fueron comparadas con el material genético de una hermana de Dale por un laboratorio especializado, que concluyó en el 2022 que las personas analizadas no guardaban consanguinidad.
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La revelación dejó a Wells en ‘shock’ y reabrió todas las incógnitas sobre el paradero de su padre. «Estaba furioso. Pensé: en primer lugar, ese no es mi padre en la tumba; en segundo lugar, ¿significa esto que sigue vivo?», declaró.
Tras el resultado de las pruebas genéticas, las autoridades han reabierto oficialmente el caso de la desaparición de Dale Wayne Wells. Por ahora también se desconoce la identidad del hombre enterrado.

