Arqueólogos descubrieron en la ciudad costera egipcia de Marina el-Alamein 18 antiguas tumbas con 24 piezas de oro conocidas como lenguas de oro, colocadas dentro de la boca de algunos difuntos y vinculadas con las creencias funerarias de aquella época, informó el Ministerio de Turismo y Antigüedades egipcio en sus redes sociales.

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Según medios especializados, los enterramientos pertenecen a los periodos ptolemaico, entre 322 y 30 a. C., o romano, entre 30 a. C. y 395 d. C. Durante la etapa ptolemaica, Egipto estuvo gobernado por los descendientes de uno de los generales de Alejandro Magno. El periodo romano comenzó tras la muerte de Cleopatra VII, cuando el territorio fue incorporado al Imperio romano como provincia.

En otros enterramientos egipcios de los periodos ptolemaico y romano ya se habían documentado lenguas de oro. Los antiguos egipcios consideraban que el oro era la carne de los dioses y creían que estos amuletos permitían a los fallecidos hablar durante el juicio de Osiris, comunicarse con las divinidades y recitar fórmulas sagradas en el más allá.

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Una de las piezas tiene la forma de Ojo de Horus, un símbolo de protección de la religión del Antiguo Egipto.

Altar con «puerta falsa»

Entre los hallazgos figura un altar de piedra caliza para sacrificios, cuya base se asemeja a una «puerta falsa» de la tradición funeraria del Antiguo Egipto.

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La misión también dio con un sarcófago de granito de 2,5 metros con su tapa original todavía colocada y restos óseos en su interior, que están siendo estudiados. Además, se halló una estatua incompleta de Afrodita, diosa griega asociada con el amor y la belleza.

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Los descubrimientos muestran que la ciudad era una comunidad culturalmente diversa en la que las tradiciones egipcias y grecorromanas coexistían y se mezclaban tanto en la vida cotidiana como en las prácticas funerarias, sostuvo Dorota Dzierzbicka, directora de la Misión Arqueológica Polaco-Egipcia en Marina el-Alamein.