Dos estudios recientes del Instituto Karolinska, en Suecia, encontraron nuevas pistas sobre los posibles mecanismos detrás de la cefalea en racimos, una enfermedad neurológica poco frecuente que provoca episodios de dolor extremadamente intenso.
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Una de las investigaciones identificó siete genes relacionados con la enfermedad y encontró que varios están vinculados con el funcionamiento del sistema inmunitario y las vías inflamatorias. Los resultados refuerzan la posibilidad de que la inflamación tenga un papel importante en la aparición de los ataques.

El segundo estudio analizó la posible influencia de factores ambientales. Los investigadores encontraron en pacientes con cefalea en racimos marcadores asociados con una mayor exposición a metales pesados y otras sustancias presentes en el humo del tabaco. También detectaron modificaciones en la metilación del ADN, un mecanismo que puede alterar la actividad de determinados genes.
Una enfermedad de dolor extremo
La cefalea en racimos provoca ataques repentinos que suelen concentrarse alrededor de un ojo o en un lado de la cabeza. Los episodios pueden durar entre 30 minutos y tres horas y repetirse varias veces al día durante períodos de semanas.
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A diferencia de la migraña, las personas que sufren estos ataques suelen presentar inquietud o agitación debido a la intensidad del dolor.

Los estudios no prueban una causa
Aunque los resultados apuntan a una posible interacción entre predisposición genética, inflamación y exposición al humo del tabaco, los investigadores advierten que todavía no se puede establecer una relación de causa y efecto.
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Además, algunas de las pruebas fueron realizadas con grupos pequeños de participantes, por lo que serán necesarios estudios más amplios para confirmar estos hallazgos y determinar cómo podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad.

