El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que requiere comprensión y estrategias adaptadas a las necesidades de cada persona. En el Perú se estima que cerca de 300 mil personas viven con esta condición, aunque existe una importante brecha entre los casos estimados y los diagnósticos registrados oficialmente.
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La neuropsicóloga infantil Luz Daniela Ramos advirtió que uno de los errores más frecuentes al educar a niños con autismo es interpretar que se niegan a realizar una actividad por falta de voluntad. Según explicó, en muchos casos el rechazo responde a dificultades motoras, sensoriales o de coordinación, y no a un simple «no quiere».

La especialista invitó a cambiar la perspectiva y preguntarse qué está impidiendo que el niño realice una tarea y qué apoyos necesita para lograrlo, en lugar de asumir que se trata de desobediencia.
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Ramos señaló que las crisis, el llanto, los gritos o la frustración pueden ser una forma de comunicar que la exigencia supera las habilidades que el niño posee en ese momento. Por ello, enfatizó que enseñar no significa dejar de establecer metas, sino encontrar el equilibrio entre el desafío y los apoyos adecuados.
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«Enseñar no es obligar a cualquier costo», afirmó la neuropsicóloga, quien destacó que el aprendizaje debe construirse respetando el ritmo y las necesidades de cada niño. Asimismo, recordó que la intervención temprana y el acompañamiento oportuno son fundamentales para favorecer el desarrollo de las personas con TEA y brindar herramientas a sus familias.

