La Copresidenta de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, destacó este martes el legado histórico, patriótico y espiritual del General Augusto C. Sandino, resaltando el orgullo y la alegría con que las familias nicaragüenses celebraron el 131.º aniversario de su natalicio en todo el país.
“Cuánto orgullo se vio ayer en toda la patria linda, la patria buena, la patria que tanto queremos; cuánta alegría, cuánta celebración del nacimiento de un héroe inigualable, incomparable”, expresó Murillo, al reconocer la vigencia del pensamiento y ejemplo del General de Hombres y Mujeres Libres.
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Recordó que «surge de la sangre, del nervio de la raza nicaragüense, que sabe de lucha, que sabe de honor, cuánto nos ha dado ese valiente Sandino y cuánto nos da y cómo sentimos la fuerza de su alma en cada uno de nosotros, la fuerza de su espíritu, y mientras vemos los cielos iluminados de esta Nicaragua bendita y llena de amor, nuestro pensamiento va hacia aquellos que se empeñan en hacer mal, los terroristas errantes, les llamo yo, los del odio, la miseria, la maledicencia, los fabricantes de calumnia, los roba honras, los chapuceros de todo tiempo, los malvados, los perversos, los que ya no son ni serán nicaragüenses porque les falta amor, esos mentecatos que viven de los demás y de la sangre que siguen succionando como vampiros no tienen valor, ni sabiduría, ni humanidad verdadera».
La Copresidenta de la República enfatizó que «son ególatras, los industriales de desgracia, la desgracia para ellos es una industria y pretenden recibir pago de quienes les contratan por fabricar desgracia o fabricar idea de desgracia al antojo de cada uno, los que se ahorcan en su propia vejez espiritual, los que no pudieron ni podrán, son los vagos, los miserables, los de pacotillas y pandillas, los que se creen más y son cada vez menos, los que no saben amar, los forajidos, los fingidos, esos no tienen perdón de Dios porque no hablan el lenguaje de Cristo y porque en su burda y falaz grandilocuencia y en su vulgar arrogancia sólo se buscan ellos mismos en todos los espejos y al buscarse ni en los espejos se encuentran porque son fantasmas de otro tiempo y los fantasmas no se ven en los espejos y son tiempos idos, vencidos, superados, enterrados por el amor del pueblo, tiempos de maldad, de malignidad, de infiernos creado por la crueldad, por el odio».
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Sostuvo que «ellos, los falaces que se dicen profetas, así se ven en su absurda vanidad, y en el vacío que les inunda, no puede ser inundado por el vacío y creerse lo que no es ni será, ellos no son hermanos de nadie, sólo entre ellos mismos en sus afanes maléficos porque allí es donde cubren de cuervos, de zopilotes, la sangre que nadie olvida, los cadáveres que ellos mismos dejaban tendidos en las calles, frutos de sus miserias humanas».
Vivimos en Seguridad y Paz
«Esas calles hoy están llenas de color, de valor, de arte, de cultura, de alegría, de tradición, de orgullo patrio, ellos ya no están y el luto, la tristeza se fue con ellos, vivimos tranquilos, vivimos con alegría, vivimos en Seguridad y Paz, y nosotros a los usurpadores de prestigios ajenos, les decimos, nadie, absolutamente nadie les escucha porque son nadie y son fantasmas, figuras fantasmagóricas creadas por la amargura y el odio dentro de ellos mismos condenados a vivir íngrimos, errantes, en soledad de soledades, en desprecio y más desprecio», remarcó la Compañera Rosario Murillo.
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«Aquí les decimos, nunca más la oscuridad, ahora sí Libertad, Dignidad, Orgullo, Fraternidad, Nicaragua triunfa en Paz y verdadera unidad, en hermandad Cristiana, Socialista y Solidaria», comentó.
Mencionó que «al decir lo que nos corresponde decir frente a los fantasmas, a los cuervos, a los falsos profetas cuando decimos lo que decimos, no sólo lo sentimos y lo vivimos, sino que somos voz de todos los que sabemos luchar defendiendo nuestro honor desde el amor, que es el mandato supremo de nuestro Cristo Jesús».
Trabajamos todos los días sirviendo a nuestro pueblo
«Sabemos que ese porvenir que estamos construyendo todos juntos va adelante, siempre más allá, nos enseñó Sandino. Siempre podemos caminar con fuerza, con aliento, con espíritu, con alma hacia el porvenir libre de pobreza, que es lo que todos queremos y por ese porvenir de bienestar, duro trabajamos todos los días sirviendo a nuestro pueblo porque nuestro pueblo merece lo mejor. Abrazos grandes, compañeros, compañeras. Abrazos muy grandes de nuestro Comandante Daniel. Vamos adelante», concluyó la Copresidenta de la República.
