Exposición del Doctor Gustavo Porras Presidente de la Asamblea Nacional
sobre la Propuesta de Reforma
a la Constitución Política
ante el Ministerio del Interior
Viernes 31 de Julio de 2026
En principio, darles la bienvenida a todos los Compañeros del Ministerio del Interior y darle la bienvenida a la Compañera María Amelia Coronel Kinloch, Ministra del Interior. Al Comisionado General Luis Cañas Novoa, Viceministro del Interior; a la Compañera Carla Salinas García, Viceministra del Interior.
También saludamos a los hermanos Comisionados Generales que están al frente de las direcciones: el Comisionado General Ramón Landero Pichardo, Director General de Bomberos; el Comisionado General Julio Orozco, Director General del Sistema Penitenciario; y el Comisionado General Juan Emilio Rivas Benítez, Director General de Migración y Extranjería.
De la misma forma, les damos la bienvenida y, para nosotros, es grato tenerlos a todos ustedes, funcionarios y funcionarias de las Direcciones Generales y del nivel central del Ministerio del Interior.
Antes de comenzar, yo quiero presentarles a los Compañeros que estamos trabajando en la Reforma Electoral, Reforma Constitucional que, claro, tiene que ver con las elecciones. Reforma Constitucional orientada por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario. Es decir, la Comisión Especial Constitucional está formada por los Miembros de la Junta Directiva, por los tres Jefes de Bancada, de las bancadas que existen en la Asamblea Nacional, y por dos Miembros presidentes de las comisiones más importantes de la Asamblea Nacional.
Les voy a presentar a la Compañera Doctora Arling Alonso, que es la Primer Vicepresidenta. La Compañera, muy amada por nosotros, Heroína Amada Pineda, Amadita, realmente muy respetada, una mujer histórica; ustedes conocen a Amadita. Es la Segunda Vicepresidenta de la Asamblea. Y a la amiga María Haydee Osuna, que es la Presidenta del Partido Liberal Constitucionalista y Miembro, la Tercera Vicepresidenta de la Asamblea, que ha estado siempre unida, con una posición admirable en términos de patriotismo, junto con todos los Compañeros que están con nosotros.
De la misma forma, les quiero presentar a la Compañera Loria Dixon, ella es la Primer Secretaria; al Doctor Wilfredo Navarro, que es el Segundo Secretario y al amigo Alejandro Mejía Ferretti, que es el Tercer Secretario de la Asamblea. Esos son los Miembros de la Junta Directiva de la Asamblea.
También en la Comisión Especial Constitucional están los tres Jefes de Bancada. Está el Compañero Edwin Castro; probablemente lo conocen ustedes, es el Jefe de la Bancada del Frente Sandinista. Tenemos al amigo Lester Flores, que es el Jefe de la Bancada del PLC.
Y tenemos al amigo Mario Asensio, que es el Jefe de la Bancada BID. La Bancada BID es la Bancada Independiente Democrática que junta varios Partidos, entre ellos el PLI, el ALN y otros Partidos. Él es el responsable de la bancada. Tenemos a los hermanos que son presidentes de dos comisiones muy importantes. La comisión que se llama Producción, Economía y Presupuesto, que conocemos como Comisión Económica, cuyo Presidente es el Doctor Wálmaro Gutiérrez, que está aquí con nosotros. Y la Doctora Auxiliadora Martínez, que es la Presidenta de la Comisión de Justicia.
Nosotros doce, conformamos la Comisión Especial Constitucional. Nosotros tenemos la responsabilidad de cumplir las órdenes de nuestra Jefatura. Y también aquí, entre hermanos, nosotros tenemos clara nuestra Jefatura Suprema, la Jefatura Suprema de todo, la Presidencia: El Copresidente Comandante Daniel Ortega y la Copresidenta Compañera Rosario Murillo. Esas orientaciones y esas órdenes, como ustedes saben, han sido emitidas y esto ha venido orientándose, pero fueron emitidas públicamente el 19 de Julio.
El 19 de Julio, el Comandante Ortega dijo: «Aquí no volverán a haber elecciones que permitan que los enemigos del Pueblo se tomen el Gobierno y se tomen el poder, porque no podemos permitir que echen atrás lo que tanto ha costado y los avances que vamos teniendo». Y dijo también: “Vamos a trabajar con la Asamblea Nacional, otras Instituciones y otras Organizaciones para reformar las Leyes, de tal forma que garanticemos que no podrán, no podrán, no podrán”. Más o menos, esas fueron, casi textuales, las palabras del Comandante Daniel.
Esas órdenes nosotros las asumimos y comenzamos a trabajar, siempre bajo la orientación de la Presidencia, de la Copresidenta y del Copresidente, y comenzamos a proponer conceptos. Pero queremos hacer, en estos 30 minutos, a partir de ahorita, más o menos, una historia del trabajo o, más bien, un relato de los procesos que hemos venido desarrollando.
¿Y por dónde comenzamos nosotros? Comenzamos por la historia de Nicaragua. Cuando a nosotros nos preguntaron qué pensábamos del discurso del Comandante Daniel, nuestra reacción inmediata fue: es un resumen de la historia de Nicaragua. Es decir, nosotros no podemos volver a los tiempos en que nos imponían una Democracia que no es nuestra Democracia. Para nosotros, la Democracia son las elecciones, pero no solo son las elecciones. Es decir, esa es una parte, pero absolutamente ínfima, de nuestro concepto de Democracia.
Nuestra Democracia es la Democracia del derecho de todos. La Democracia de la práctica de género, del 50 y 50. Es la Democracia de que todos tengamos las mismas oportunidades y, además, de que el Estado tenga la responsabilidad de facilitárselas a todos. Esa es nuestra Democracia.
Nuestra Democracia va dirigida a profundizar el poder del Pueblo y por eso, nuestra Democracia viene desarrollando un concepto que es el sello de la estructura social que estamos organizando, que se llama el Pueblo Presidente. Porque el Pueblo Presidente es, en otras palabras, el Pueblo Jefe, y eso significa que nosotros tenemos que hacer cualquier cosa en función de los intereses del Pueblo. Esa es la Democracia que estamos construyendo.
Es la Democracia de desarrollar económicamente el país, de conseguir recursos, pero dirigir todos esos recursos para satisfacer los intereses del Pueblo. Entonces, poco a poco, venimos trabajando en eso con la orientación del Comandante Daniel y la Compañera Rosario. Vamos trabajando y, por eso, en vez de las grandes construcciones privadas, lo que van surgiendo son los grandes hospitales públicos para todos los nicaragüenses.
El HEODRA, el León, el Vélez aquí, el Coro de Ángeles, en Estelí; el Hospital Héroes de la Segovia, el Hospital de Bilwi, el hospital que vamos a construir en Bluefields, el hospital que vamos a construir aquí, en la zona oriental, el Hospital Lesbia Carrasquilla, las centenares de sillas de hemodiálisis; es decir, todo hay que írselo entregando a quien es el Jefe, el Pueblo de Nicaragua. Nuestro concepto de Democracia va más allá de las votaciones.
Cualquier acción que vaya en contra de ese derecho del Pueblo es una acción antidemocrática. Porque la parte de las elecciones, como parte de todo nuestro sistema, tiene que ser absolutamente cuidada en función de los intereses del Pueblo. Es decir, un Proceso o un desarrollo electoral, o un Proceso electoral, no pueden entorpecer ni destruir lo que venimos construyendo. Entonces, eso lo vamos avanzando.
¿Y por qué todo esto, Compañeros? Si ustedes ven, ahí hay tres ideas que son las que están guiando este Proceso: Estabilidad, Seguridad y Paz. Pero esas tres ideas no están puestas ahí simplemente como elementos al aire.
Esas ideas están puestas ahí como elementos necesarios, fundamentales e indispensables para el objetivo común de todos los nicaragüenses. El objetivo común, que lo ha definido perfectamente el Comandante Daniel y la Compañera Rosario y que lo vamos construyendo con esto de lo que hemos hablado nosotros, es el objetivo de derrotar la pobreza. Al fin y al cabo, el verdadero enemigo de todos los nicaragüenses, de toditos, sean sandinistas o no sean sandinistas, seamos pobres, medios o ricos, es la pobreza.
Mientras haya pobreza, nosotros no podemos descansar, porque ese es el objetivo fundamental definido por el Comandante Daniel, la Compañera Rosario y asimilado por toda la organización, por el Frente Sandinista, por todos los Partidos que nos acompañan en este esfuerzo y por todas las Instituciones del Estado. Tenemos que derrotar la pobreza y, para derrotarla, necesitamos Estabilidad, sin duda. Necesitamos Seguridad, sin duda. Y necesitamos Paz, que ustedes nos garantizan en este sentido.
En este recorrido que hemos hecho, comenzamos a ver la historia de nuestro país. Decíamos: ¿por qué el Comandante hizo ese énfasis en que debemos garantizar ese muro de contención, ese bloque a los sectores golpistas y, sobre todo, a los que vienen financiados por las fuerzas extranjeras?
Y la historia de nuestro país es esta: Desde principios del siglo pasado, más bien desde mediados del siglo antepasado, nosotros hemos tenido la muestra de la intervención extranjera. Ya no me voy a remontar al colonialismo español, que todos conocimos y del que nos libramos en 1821.
Me estoy remontando a 1856, cuando vino un yanqui filibustero y dijo: “Yo soy Presidente de Nicaragua”. Armó una faramalla y se erigió Presidente. Hubo tres o cuatro vende patrias, de los que hay siempre, que firmaron, y William Walker fue Presidente de Nicaragua. Pero los nicaragüenses no aguantamos esas cosas y lo desalojamos, pero eso significó guerras, significó división del país.
Hasta que hubo una Revolución Liberal, y la Revolución Liberal acabó como parte de toda esa estructuración social que existía. Entonces apareció el liberalismo como fuerza revolucionaria. Y Zelaya, que es Héroe Nacional, estuvo al frente de esa revolución. Darío, nuestro gran Poeta Universal, Revolucionario Antiimperialista, incluso fue Ministro de Zelaya.
Es decir, esa era una revolución, pero naturalmente, la fuerza enemiga, la fuerza que está al acecho para dominar, vino, presionó a Zelaya, puso cañoneras y apareció aquello que es lo que recordamos nosotros, lo que nos queda en la cabeza: la nota Knox, mediante la cual el Departamento de Estado y los gobiernos de los yanquis sacan a Zelaya.
Y ahí se erige la figura de un Héroe Nacional, el General Benjamín Zeledón y esa figura, ese Héroe Nacional, dio origen a un proceso, porque Sandino, siendo muchacho, vio cómo lo arrastraban por las calles de Catarina y dio origen a un espíritu de lucha que se transformó en el espíritu de lucha que tiene Nicaragua, en el sello, junto con Darío y Sandino, del ser nicaragüense.
Y comenzó la lucha. Pero, en medio de eso, los enemigos, los vende patrias, llamaron a la intervención y apareció la intervención. Y aquí ven que, en 1928, 1930 y 1932, hubo elecciones organizadas y dirigidas por las tropas de ocupación, aquí lo podemos ver.
En 1928 llegaron los marines. Imagínense cómo, después de lo ocurrido en 1927 con el Pacto Nacional, existía el compromiso de los yanquis de colocar al vende patria Moncada. Entonces, los yanquis, en 1928, introdujeron marines para controlar los cantones electorales y, entre otras cosas, nombraron como Presidente del Consejo Nacional de Elecciones al Brigadier General Frank Ross McCoy, a ese nivel llegaba la intervención.
Entonces, vinieron y dijeron: “Sí, van a haber elecciones. Como necesitamos garantizar que salga Moncada, vamos a nombrar, por decirlo así, al Presidente del Consejo Supremo Electoral, al General McCoy”. Es más, estas elecciones estaban montadas sobre una Ley que se había aprobado en 1923. Una Ley Electoral de 1923 que, si ustedes la buscan en los buscadores, la van a encontrar como la Ley Dodds.
Por la firma o la creación de un académico yanqui de apellido Dodds, a quien el Gobierno yanqui envió para que fuera el Asesor del Presidente de Nicaragua y elaborara la Ley electoral. Es decir, era una Ley hecha por los Yanquis, con la orientación de que el Congreso de ese tiempo la aprobara por instrucciones del Gobierno yanqui. Y están los telegramas expresos y todos los documentos originales. Y, para ejecutar y hacer realidad eso, nombraron como presidente del Consejo Nacional Electoral a un General yanqui.
Pero, además, no solo eso; en los registros históricos aparece que cada mesa estaba presidida por marines yanquis. Y esa era la aparente Democracia, la falsa Democracia, que era la intervención yanqui y el dominio yanqui disfrazados de Democracia. Entonces, eso nos dio la pauta para tener una argumentación sólida. No podemos volver a eso; no es posible, no nos calza, eso no nos puede calzar.
Pero ¿cuál era la idea? Antes de eso, deja la papeleta. ¿Cuál era la idea? La ley Dodds lo que hizo fue crear una copia, más o menos, del modelo yanqui que estableció el bipartidismo, lo que todos conocimos como las paralelas históricas: liberales y conservadores. Entonces, se produjo la creación del bipartidismo.
Aquí está: En 1923 se promulgó la ley electoral conocida como Ley Dodds. En esta Ley se estableció el Consejo Nacional de Elecciones, que trató de institucionalizar el bipartidismo, aquí están el conservador y el liberal. Por el Partido Conservador estaba Adolfo Díaz y, por el Partido Liberal, Juan Bautista Sacasa. Este es el vende patria que mandó a traer a los yanquis y este es el de la última cena con el General Sandino, entonces, esas eran las realidades. Esta es la Ley Electoral de Abril de 1923.
Esta es la Ley Electoral Dodds. Pero solo para llamar la atención, para que tengamos una idea de cuál era la población electoral y quiénes votaban. Nosotros ahora decimos que votan todos los que son mayores de 16 años y que tienen su cédula. Ahí, ¿quiénes votaban? En vez de decir que todos los nicaragüenses tienen derecho a votar, a elegir y a ser electos, aquí, más bien, desde el inicio, se establecía una disposición restrictiva: “Ningún ciudadano tendrá derecho de votar si no reúne las condiciones y calificaciones requeridas por la Constitución”.
Ese es un hecho, es un axioma general. Nosotros lo podemos poner en cualquiera. Ahora, el problema es el siguiente: ¿cuáles son las condiciones? “El derecho del sufragio pertenece solamente a los varones nicaragüenses de 25 o más años de edad”. Claro, me pueden decir: “Sí, pero eso fue hace 100 años”; pero ese era el espíritu.
Ahora, eso va calculando. Es decir, si yo tengo una población de 100 y, por ponerlo tana catana: 50 son mujeres, ya solo me queda una población votante de 50. Pero, además, dice que deben tener 21 años o más de edad. Eso me reduce la población votante, probablemente, a unas 20 personas, porque, en ese tiempo, la estructura demográfica indicaba que la enorme mayoría de los nicaragüenses éramos menores de 20 años.
Pero, además, podían votar los de 18 años o más si eran casados o sabían leer y escribir. Imagínense el nivel de alfabetismo que existía en aquel tiempo y, cuando se decía que eran casados, se hacía referencia al matrimonio por la iglesia. Fue la Revolución Liberal la que habló del matrimonio civil y de los registros, entiendo que así fue, antes era la Iglesia.
Por eso, todavía en nuestros tiempos, cuando se obtenían partidas de nacimiento, se pedía la fe de bautismo; es decir, se preguntaba si la persona había sido bautizada o no, porque, si no había sido bautizada, prácticamente no existía. Ese era el poder que existía. Ese era el poder que trastocó la Revolución Liberal. Ese era el poder que quisieron restaurar todos esos sectores que llevan el apellido Chamorro y otros personajes. Y ese es el poder por el que apostaban los yanquis, o por el que apuestan. Pero, bueno, esta es la historia.
Después de eso, aquí hay un dato importante. No se quedaron así y, sobre esa Ley, montaron una reforma, un decreto. Un decreto, una reforma que llamaron la Ley McCoy, en honor a quien iba a ser el Jefe y me estoy deteniendo con ustedes en toda esta historia porque es importante. Ustedes son una fuerza vital para la defensa, para el sentimiento antiimperialista de nuestro país y para la Seguridad de nuestro país.
Miren a qué nivel estaba esto: Poder Ejecutivo, Cartera de Gobernación y Policía. Esto era como el Ministerio del Interior de ese tiempo; así se llamaba: Cartera de Gobernación y Policía.
Y dice:
“En vista de que la Corte Suprema de Justicia, por acuerdo de 17 del corriente mes, ha nombrado, en sustitución del señor Doctor don Joaquín Gómez, que elevó su renuncia, al señor General Frank Ross McCoy, Presidente del Consejo Nacional de Elecciones, y que este alto funcionario, en ese carácter y por haber sido designado por el señor Presidente de los Estados Unidos, debe dirigir el acto electoral de 1928 de autoridades supremas, conforme a lo convenido para poner término a la guerra civil que asolaba a Nicaragua”.
Esa era la introducción de esa Ley. Después de eso venía ya la Ley, el considerando y los demás elementos. Entonces, este es el antecedente, esto es lo que no va a volver. Esto es lo que estamos destruyendo día a día, año con año y eso es lo que estamos destruyendo ahorita. Por eso surge la alharaca de que se va a hacer todo a su modo. No, esta es una Reforma de los nicaragüenses para los nicaragüenses, para organizar las elecciones en Nicaragua, donde votan los nicaragüenses y no las fuerzas extranjeras.
Ahora, aquí hay dos elementos, o tres, que tal vez, en la parte histórica, tenemos que recordar. Uno de ellos, que no se nos puede olvidar, es que en 1990, en las elecciones de ese año, nos pusieron una pistola en la cabeza. Nosotros respetamos el voto del Pueblo, organizamos unas elecciones absolutamente limpias, pero los yanquis nos pusieron una pistola en la cabeza.
Eso no fue una elección libre. Le dijeron al Pueblo nicaragüense: “Si votan por los sandinistas, la guerra va a seguir”. Y el Pueblo es inteligente. ¿Quién quiere la guerra? y también fue inteligente, como parte del Pueblo, el Frente Sandinista, el Comandante Daniel, la Compañera Rosario y nuestros mandos. En ese momento dijeron: “Sí, entregamos”. Y recuerden que el Comandante Daniel dijo: “Vamos a volver por la vía de los votos”, que fue lo que hicimos, vamos a regresar al Gobierno por la vía de los votos.
Eso es lo que nosotros no podemos permitir que vuelva a repetirse. ¿Y cómo hicieron eso? Crearon un muñeco, lo pusieron de blanco y crearon una ilusión; pero, además, te ponían el muñeco de blanco y te apuntaban a la cabeza. Entonces, nosotros no podemos permitir eso ahora.
Recuerden también, los que tienen más de 40 años, o tal vez puedan recordarlo, que aquí hubo un embajador gringo, de apellido Garza, que andaba entregando paquetes de comida junto con el candidato opositor o, más bien, con el candidato de ellos al lado, porque éramos nosotros los que estábamos en la oposición. Andaban entregando paquetes de comida. ¿Esas son elecciones libres? ¿Esa es la Democracia? No. La Democracia son las elecciones que vamos a organizar nosotros para los nicaragüenses.
Entonces, este objetivo, porque este es el Artículo 1 de la Constitución y ese es el objetivo que nosotros tenemos que profundizar, argumentar y no olvidar:
La Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación Nacional, la Seguridad y la Paz son Derechos irrenunciables del Pueblo y fundamentos de la nación nicaragüense. Toda injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua o cualquier intento de menoscabar esos Derechos, atenta contra la vida del Pueblo. Es deber de todos los y las nicaragüenses preservar y defender esos Derechos. Por consiguiente, todos aquellos o aquellas que atenten contra esos Sagrados Derechos del Pueblo nicaragüense serán considerados Traidores a la Patria.
Ese es el Artículo 1. Es completo, es perfecto, es exacto; pero hay que interiorizarlo y hay que operativizar su ejecución. Entonces, nosotros tenemos que operativizar la ejecución de esto en el marco jurídico y legal de los Procesos electorales.
Para esto, nosotros hemos desarrollado seis conceptos. Para decírselo a ustedes, eso significa que vamos a reformar catorce artículos de la Constitución actual, pero en una Ley de Reforma en la que habrá seis artículos, porque la propuesta que tenemos, y sobre la que queremos escuchar la opinión de ustedes, es que cada Artículo exprese uno de los conceptos que vamos a reformar.
El primer concepto es: «No podrán». Nosotros tenemos que organizar un Artículo de Reforma Constitucional bajo este concepto: «No podrán». El Artículo 47 de la Constitución dice que: “Las y los ciudadanos tienen derecho a elegir y ser electos y a optar a cargos públicos, salvo las limitaciones contempladas en esta Constitución Política”.
Entonces, “No podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni podrán ejercer cargos públicos por designación de la Presidencia o por elección de la Asamblea Nacional los golpistas”. No sé si alguien va a estar de acuerdo con que un golpista pueda ser candidato a algo.
Tampoco podrán hacerlo “Los que incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua”. Es decir, aquellos que violen el Artículo 1 de la Constitución. Los Traidores a la Patria y no solo los que actualmente lo sean, sino también quienes puedan llegar a aparecer, porque acuérdense de que eso es el resultado de un Proceso judicial: te acusan de un delito y, si se determina que eres culpable de traición a la Patria, sos un traidor a la Patria.
Ahora, el traidor a la Patria pierde la nacionalidad. De todos modos, no puede ejercer esos Derechos. Tampoco podrán hacerlo “Quienes violenten o hayan violentado los Principios Fundamentales contemplados en la Constitución Política”. Ese es el primer concepto: “No podrán”, eso lo vamos a organizar en un Artículo.
Ahora, quisimos poner íntegramente este párrafo de lo que proponemos que será el texto escrito, porque no basta con decir: “Aquellos que menoscaben o atenten contra la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación”. Y, para que quede claro: “Aquellos que inciten o promuevan la injerencia extranjera, pidan intervención militar, se organicen con financiamiento proveniente del extranjero, propongan, gestionen o respalden bloqueos económicos, comerciales o financieros y sanciones contra el Estado de Nicaragua, sus Instituciones y sus ciudadanos”. Para que quede clarito qué es o quiénes son los que no podrán.
El segundo concepto es la “Estabilidad”. En este concepto nosotros decimos que necesitamos, como ya lo vimos, Estabilidad para luchar contra la pobreza; Estabilidad que, junto con la Seguridad y la Paz, nos garantice esa lucha contra la pobreza. Entonces, en este concepto de Estabilidad, hemos revisado y existen diversos períodos en el mundo. Hay países que tienen períodos de cuatro años; otros, de cinco; otros, de seis.
Recientemente, hubo un país que pasó de cinco a seis años. Hace poco, nosotros mismos habíamos pasado de cinco a seis años. Entonces, en esa discusión, lo que nos parece un período aceptable para desarrollar proyectos de mediano plazo o incluso de largo plazo, en esta lucha contra la pobreza, es el de siete años.
Entonces, ahí la redacción es la siguiente: “El período establecido en la Constitución Política de la República de Nicaragua para los cargos de elección popular y para los de elección o ratificación por la Asamblea Nacional es de siete años”. Ese es el planteamiento.
Entonces, el otro concepto es “Cohesión y Seguridad”. Ser coherentes o estar cohesionados, porque no solo se trata de la parte de las elecciones populares, los cargos de elección popular o los cargos designados, sino también lo que tiene que ver con el Ejército y la Policía.
Entonces, en este concepto se deja claro, mediante un Artículo, que este es el tercer concepto: “Los períodos de nombramiento del Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares del Ejército de Nicaragua y de los Jefes de las Fuerzas Policiales de Nicaragua serán de siete años”. ¿Para qué? Para que sea concordante con todo lo demás.
Entonces, por eso le pusimos Cohesión y Seguridad. ¿Por qué? Porque son las fuerzas que, junto con el Pueblo, acuérdense de que nuestro concepto es el de Pueblo Presidente que constituye la fuerza vital para poder construir lo que estamos construyendo y es el Pueblo la fuerza principal. Todos nosotros somos mecanismos, instrumentos y auxiliares de la fuerza del Pueblo, entonces, son siete años.
Después viene el tema de las Atribuciones del Consejo Supremo Electoral. Yo estaba pensando que, a lo mejor, podemos valorar en la reunión que tengamos si se puede cambiar por un concepto más nuestro, por ejemplo, “Nuestra Democracia”. Porque este es el instrumento de la parte democrática electoral.
Se trata de las atribuciones del Consejo Supremo Electoral. Como ustedes vieron en el Artículo 1, o en el primer concepto, y en los otros conceptos, ya estamos hablando de que los cargos serán cada siete años, es decir, del período de los cargos. Tenemos que dejar claro que las elecciones deberán realizarse cada siete años y tenemos que dejar claro que el instrumento del Estado que dirige y organiza las elecciones, que es el Consejo Supremo Electoral, debe tener la facultad de convocarlas cada siete años.
Y eso es lo que tratamos de establecer aquí:
Organizar y dirigir las Elecciones Generales, Municipales y Regionales cada siete años, en el año electoral que corresponda.
¿Por qué? Porque se mantienen las elecciones nacionales, al año siguiente las municipales y, posteriormente, las regionales. Este es el numeral 1 del Artículo 152.
Y se agregan estos dos elementos al numeral 12 del Artículo 152: “No otorgar personalidad jurídica a Partidos Políticos constituidos con financiamiento extranjero o cuando algunos de sus directivos hayan violentado los Principios Fundamentales de esta Constitución Política”. Y, “Cancelar la Personalidad Jurídica del Partido cuando este, sus directivos o sus candidatos reciban financiamiento extranjero o hayan violado dichos principios».
Si por un lado decimos que pierden los Derechos Políticos, por otro decimos que el Consejo Supremo Electoral debe garantizar eso, tanto para los candidatos como para los Partidos.
Y, en el numeral 14:
“Verificar e imponer las sanciones correspondientes a todo candidato o candidata, funcionario o funcionaria del Órgano Electoral e integrante de la Junta Directiva de los Partidos Políticos que incurra o haya incurrido en actos que menoscaben la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua.
Y ahí volvemos a poner el párrafo que les leí, donde se menciona a los que llamen a la intervención militar y a los que promuevan la injerencia extranjera, porque eso hay que repetírselo, para que quede claro. Ese es el concepto del “no podrán”, que nos transmitió el Comandante Ortega: no habrá elecciones para que ellos vuelvan. Entonces, sí va a haber elecciones, pero vamos a garantizar que los demonios estos, no vuelvan.
El traspaso de Gobierno, constitucionalmente, estaba establecido para el 10 de Enero y estábamos cometiendo una enorme injusticia. El 18 de Enero es el nacimiento de Rubén Darío. Entonces, vamos a proponer la modificación de los Artículos 123 y 130 de la Constitución, para que estemos claros de que la fecha de toma de posesión del Copresidente y la Copresidenta de la República será el 18 de Enero, en Homenaje a nuestro Héroe Nacional y Poeta Universal, Rubén Darío.
Y, claro, como la Asamblea Nacional se instala un día antes, es necesario modificar el Artículo 130, para que establezca que el 17 de Enero es cuando toman posesión los Diputados y Diputadas y se instala la Asamblea Nacional, que es la que realiza la toma de posesión al día siguiente. Entonces, a este concepto le pusimos “PAX”, que es el poema de Rubén Darío, muy bello y que hay que leer.
Y, finalmente, este es el último. Son seis conceptos; por eso los nombramos, para que no se nos olviden, son relativamente fáciles. Primero, “No podrán”; después, la “Estabilidad”; luego, la “Cohesión y Seguridad”; posteriormente, lo relacionado con el “Consejo Supremo Electoral”, es decir, la garantía de la Democracia; después, “PAX”; y, por último, la “Coherencia”.
Este es el último: “Coherencia”: Muchos, cuando comenzamos a trabajar en ello, y lo vivimos en la experiencia del año pasado, preguntaban: «Bueno, ¿y qué va a pasar con los que están actualmente en sus cargos, con los que han sido resultado de un Proceso electoral anterior o con los que han sido designados o nombrados antes?». Porque esto se incorpora a la Constitución a partir de hoy. Entonces, ¿qué va a pasar? Que no quede duda y que todo el mundo esté claro. Por eso le llamamos “Coherencia”, porque el cambio también debe ser coherente con la realidad. Entonces, son tres numerales, bajo este concepto.
Por mandato y estricta observancia de la Supremacía constitucional:
Los períodos de las autoridades electas por el voto popular en las últimas elecciones generales, municipales y regionales vigentes quedan ampliados a siete años.
Entonces, queda ese mandato. Este es una especie de transitorio dentro de la Ley de Reforma Constitucional.
Se amplía a siete años el período de los cargos designados por la Presidencia de la República o por elección o ratificación de la Asamblea Nacional.
En toda la legislación nacional en la que se estipule o regule un período de funciones, se entenderá reformado de pleno derecho y se establecerá que el período es de siete años.
Con eso le damos Coherencia a todo. Aquí aparecen los cargos, los colocamos aquí porque son bastantes, pero solo para tener una idea ¿Cuáles son esos cargos?
El Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares y de las Fuerzas Policiales; los Jefes; los Magistrados y Magistradas de la Corte Suprema; los Magistrados y Magistradas del Consejo; el Procurador o la Procuradora General de Justicia; los Miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República; la Presidenta o el Presidente del Banco Central; los Miembros del Consejo Monetario Financiero; el Superintendente y el Vice-superintendente de Bancos; el Presidente o los Miembros del Consejo Directivo del Banco de Fomento a la Producción; los Miembros del Consejo Directivo de la Comisión Nacional de Microfinanzas; los Miembros del Tribunal Aduanero Tributario Administrativo; los Miembros del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial; el Consejo Directivo del INE; el Director o Director Ejecutivo de la Autoridad Nacional del Agua; y los Miembros de la Comisión de Apelación del Servicio Civil.
Esos son los cargos a los que se hace referencia, solo para que tengamos una idea. Con esto creemos que vamos a hacer, y con el apoyo y las ideas de ustedes, una Ley de Reforma Constitucional que responda al mandato del Comandante Daniel y de la Compañera Rosario y, por encima de todo, a las necesidades del Pueblo y al camino que hemos emprendido en la lucha contra la pobreza.
Asimismo, esperamos que, de una vez por todas, toda Nicaragua participe, porque vamos a realizar un Proceso de Consulta muy amplio y un amplio Proceso de divulgación, y vamos a seguir trabajando. Nosotros esperamos que, en cada uno de los casos y con cada una de las personas con las que vamos trabajando, se transforme también un abanderado, un defensor y un divulgador de estas necesidades.
Es decir, ahora hay que comentarlo: nosotros no podemos permitir que vuelva a venir un yanqui a decirnos cómo deben hacerse las cosas. No van a poder, porque eso no nos calza; pero, además, hay que dejarlo establecido constitucionalmente. Acuérdense de que la Constitución es la base, el fundamento; por eso se le llama Ley fundamental, es lo que le da la vida jurídica al País y a la Nación. Lo que está ahí debemos defenderlo con la vida misma, eso lo sabemos y eso es lo que tenemos que hacer.
Bueno, yo dejo el mando aquí a la Compañera.
