El cofundador y expresidente de Neuralink, Max Hodak, ha dado un paso importante en la carrera por conectar tecnología y cerebro con un implante que ya se utiliza en pacientes para restaurar parcialmente la visión perdida.

Su nueva empresa, Science Corporation, anunció el lanzamiento comercial en Europa de PRIMA, un dispositivo destinado a personas con una forma avanzada de degeneración macular, una enfermedad frecuente en adultos mayores que destruye la visión central y deja a muchos sin poder leer ni reconocer rostros.

Quizás te interese: Descubren en Nicaragua nuevo tipo de aguacate con una historia genética de 5.000 Años

El sistema combina una pequeña placa electrónica muy fina, colocada bajo la zona dañada de la retina, con unas gafas especiales. Estos dispositivos ópticos proyectan luz que el implante transforma en señales eléctricas dirigidas a las células nerviosas del ojo, lo que permite a los pacientes volver a distinguir letras, números y palabras.

En un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine con 38 participantes, ocho de cada diez recuperaron la capacidad de leer y, en promedio, mejoraron varios niveles en las pruebas de agudeza visual.

Tambien puedes leer: La Vía Láctea cambió por un choque galáctico

Science Corporation sostiene que es el primer instrumento de este tipo autorizado en Europa para restaurar la visión detallada y afirma que ya trabaja con las autoridades de Estados Unidos para obtener su aprobación también en ese país. La empresa presenta la nueva tecnología como la base de un futuro neuroimplante «biológico‑electrónico» más avanzado que espera comenzar a probar en humanos en 2027.