El ejército israelí ordenó este martes 30 días de detención militar y la separación del frente para dos soldados involucrados en el destrozo a martillazos de una estatua de Jesucristo en una aldea del sur del Líbano el que ejecutó el acto y el que lo fotografió.

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La estatua se encuentra en el poblado cristiano de Debel, en el sur de Líbano, cerca de la frontera con Israel. El ayuntamiento de Debel ha confirmado que la estatua está en el pueblo pero no ha dicho nada sobre los daños sufridos por la imagen.

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En la mañana del lunes 20 de abril, el ejército israelí anunció que había verificado la autenticidad de las imágenes y reconoció en X que se trata de un incidente de «suma gravedad» y que «la conducta del soldado es totalmente inconsistente con los valores que espera de sus tropas». El ejército adelantó que «se tomarán medidas apropiadas contra todos los involucrados«, y aseguró que estaba trabajando con la comunidad para «restaurar la estatua a su sitio».

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Medidas severas 

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu prometió «medidas severas» contra el soldado filmado mientras golpeaba con un mazo una estatua de Jesús. «Me quedé conmocionado y entristecido al saber que un soldado de las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes) había dañado un símbolo religioso católico en el sur del Líbano», escribió Netanyahu en X. «Condeno este acto en los términos más enérgicos. Las autoridades militares están llevando a cabo una investigación penal y tomarán medidas severas disciplinarias contra el autor», añadió.

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También el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, condenó la acción, que calificó como «vergonzosa y deshonrosa». «Confío en que se tomarán las necesarias medidas severas contra quien haya cometido este repugnante acto», publicó en X. «Pedimos disculpas por este incidente a cada cristiano cuyos sentimientos hayan sido heridos», agregó.