Los padres de un niño de 3 años presentaron una demanda después de que su hijo, Kaleb Ortega, muriera tras ser aplastado por un monumento en el parque estatal Rooks Park, en la ciudad de Walla Walla, estado de Washington, recoge The New York Post.
El accidente ocurrió el 1 de abril, cuando el menor se encontraba junto a su padre y su hermana y la estructura se desplomó sobre él, provocándole heridas mortales. De acuerdo con la demanda, la madre del niño, Claudia García, trabajaba como enfermera cuando su hijo fue trasladado en ambulancia al mismo hospital, una situación que, según el documento, le causó un grave trauma emocional.
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García y su esposo, Miguel Ortega, reclaman una indemnización por daños morales, aunque el monto exigido no fue especificado. La acción judicial fue presentada el 12 de mayo contra varias empresas vinculadas presuntamente con el monumento. Según medios locales, las compañías aún no han respondido a la demanda.
El monumento, dedicado al capitán Albert H. Rooks y al USS Houston CA-30, fue renovado en 2019 como parte de un proyecto Eagle Scout. Sin embargo, la demanda sostiene que la estructura era pesada, inestable y carecía de advertencias sobre los riesgos que representaba.
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Mientras tanto, la familia ha recibido una amplia muestra de apoyo y ha recaudado más de 59.000 dólares a través de una campaña en GoFundMe, donde describió la tragedia como un accidente inimaginable que transformó un día de juegos en una pérdida irreparable.

