Diversos estudios han identificado una llamativa relación entre el cáncer y la enfermedad de Alzheimer: las personas que han padecido cáncer presentan entre 25 % y 35 % menos riesgo de desarrollar Alzheimer, mientras que quienes ya tienen esta demencia muestran aproximadamente 50 % menos riesgo de ser diagnosticados con cáncer.

Leer más: Los beneficios del café para el hígado: ¿mito o realidad?

Un artículo publicado en la revista npj Aging señala que esta asociación no implica que una enfermedad proteja directamente contra la otra, sino que podría revelar mecanismos biológicos opuestos que ayuden a comprender mejor ambas patologías y facilitar el desarrollo de nuevos tratamientos.

Los investigadores explican que el cáncer se caracteriza por un crecimiento descontrolado de las células, mientras que el Alzheimer provoca la muerte progresiva de las neuronas. Estas diferencias sugieren que algunos procesos celulares e inmunológicos actúan de manera inversa en ambas enfermedades.

Quizás te interese: Bajos niveles de vitamina podrían aumentar el riesgo de cáncer de cabeza y cuello

Además de los estudios epidemiológicos, investigaciones realizadas con tejido cerebral encontraron que personas con antecedentes de cáncer presentaban menor acumulación de placas de beta amiloide y ovillos de tau, dos de las principales alteraciones asociadas al Alzheimer.

Los científicos también estudian proteínas y genes que podrían explicar esta relación. Entre ellos destacan p53, una proteína clave en la prevención del cáncer; PIN1, involucrada en procesos celulares relacionados con ambas enfermedades; y TREM2, un receptor del sistema inmunitario que podría convertirse en un objetivo terapéutico para reducir la acumulación de proteínas tóxicas en el cerebro.

Puedes leer: Remedios caseros para la tos que sí funcionan

Uno de los hallazgos más prometedores proviene de estudios experimentales en animales, donde una proteína llamada cistatina C logró disminuir los depósitos de beta amiloide y mejorar la función cognitiva al activar las células inmunitarias del cerebro.

Te puede interesar: ¿El jugo de remolacha cura la anemia?

Los autores subrayan que estos resultados no significan que padecer cáncer reduzca el riesgo de Alzheimer ni viceversa, sino que entender los mecanismos biológicos compartidos podría conducir al desarrollo de nuevas terapias para dos de las enfermedades más frecuentes y complejas del envejecimiento.