Las infusiones y suplementos elaborados con hierbas se han popularizado como alternativas naturales para combatir el estrés. Sin embargo, los especialistas advierten que la efectividad de estos productos depende del ingrediente utilizado, la dosis y la calidad de los estudios científicos disponibles.
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Entre las plantas más investigadas destaca la ashwagandha, una hierba utilizada tradicionalmente en la medicina india. Algunas investigaciones sugieren que sus extractos podrían contribuir a reducir los niveles de estrés, ansiedad y cortisol, la hormona relacionada con la respuesta del organismo ante situaciones de tensión. No obstante, los expertos aclaran que los resultados observados corresponden a extractos específicos y no necesariamente a todas las bebidas o suplementos comerciales que contienen este ingrediente.

En contraste, la evidencia sobre otras hierbas populares, como la manzanilla, sigue siendo limitada. Aunque suele consumirse para favorecer la relajación y el descanso, los estudios no han demostrado de forma concluyente su eficacia para tratar problemas relacionados con el estrés o el insomnio.
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Los especialistas también recuerdan que “natural” no significa necesariamente seguro. Algunas hierbas pueden provocar efectos secundarios o interactuar con medicamentos, por lo que recomiendan consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlas de manera regular, especialmente durante el embarazo o si se siguen tratamientos médicos.
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Además de los suplementos, los expertos señalan que las estrategias con mayor respaldo científico para controlar el estrés continúan siendo hábitos como realizar actividad física con regularidad, dormir lo suficiente y adoptar técnicas de manejo emocional y relajación.


