Las primeras horas del día pueden ser una buena oportunidad para incorporar hábitos que, mantenidos de forma constante, contribuyan a cuidar el colesterol y la salud cardiovascular. Los especialistas destacan principalmente la alimentación rica en fibra, la actividad física y el manejo del estrés.

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1. Comenzar el día con alimentos ricos en fibra

Un desayuno con avena, chía, frutos rojos, frutas o psyllium puede aportar fibra soluble, un nutriente relacionado con la reducción del colesterol LDL.

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La avena destaca por su contenido de betaglucano, una fibra soluble que ayuda a disminuir la absorción intestinal del colesterol. También es recomendable acompañar el desayuno con frutos secos, semillas o alguna fuente de proteína para aumentar la saciedad.

2. Moverse durante la mañana

Caminar a paso rápido, andar en bicicleta o nadar son algunas alternativas para comenzar el día con actividad física. El ejercicio regular ayuda a mejorar distintos indicadores cardiovasculares y puede favorecer un perfil de colesterol más saludable.

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La recomendación general para adultos es acumular entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada por semana. Una caminata matutina puede ser una forma sencilla de avanzar hacia ese objetivo.

3. Dedicar unos minutos a reducir el estrés

El estrés no necesariamente disminuye el colesterol LDL de manera directa, pero mantenerlo bajo control puede favorecer la salud cardiovascular y facilitar otros hábitos saludables.

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Reservar 5 a 10 minutos para respirar profundamente, meditar o practicar atención plena puede ayudar a comenzar el día con menor tensión y mejorar el manejo del estrés.

Otros hábitos que también importan

Dormir lo suficiente, reducir el consumo de azúcares refinados y grasas saturadas, evitar el sedentarismo y mantener una alimentación equilibrada también forman parte del cuidado cardiovascular.

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Es importante recordar que estos hábitos no sustituyen el tratamiento médico. Las personas con colesterol elevado o antecedentes familiares pueden necesitar controles periódicos y, cuando corresponde, medicamentos indicados por un profesional.