El café forma parte de la dieta diaria de millones de personas en México. Su consumo moderado se asocia con beneficios cardiovasculares y mejora del estado de ánimo.
Sin embargo, su impacto sobre el sistema urinario y la salud renal es motivo de debate, sobre todo en personas propensas a desarrollar cálculos renales por el aumento en la eliminación de calcio a través de la orina.
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Especialistas de la Mayo Clinic advierten que, aunque el café es seguro para la mayoría de los adultos sanos, consumirlo en exceso afecta la función de los riñones y puede aumentar el riesgo en quienes ya tienen predisposición a formar piedras.
El café, debido a su contenido de cafeína, actúa como un estimulante y un diurético. Estas son las principales formas en que puede influir en el sistema urinario:
Irritación de la vejiga: La cafeína puede provocar síntomas de vejiga hiperactiva, como aumento en la frecuencia y urgencia para orinar.
Efecto diurético: Grandes cantidades de café incrementan la producción de orina, lo que podría causar deshidratación si no se compensa con suficiente agua.
Eliminación de calcio: Diversos estudios han documentado que dosis elevadas de cafeína aumentan la excreción de calcio por la orina, un factor que puede contribuir al desarrollo de cálculos renales en personas susceptibles.
Incontinencia: Mujeres que consumen altos niveles de cafeína tienen mayor probabilidad de padecer incontinencia urinaria.
Según la Mayo Clinic, el consumo regular de más de 3 a 4 tazas al día (alrededor de 300 a 400 mg de cafeína) puede incrementar la eliminación de calcio y la diuresis, por lo que es fundamental mantener la moderación.
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El consenso de las investigaciones señala que consumir más de 3 o 4 tazas de café al día eleva la eliminación de calcio a través de la orina y, en personas propensas, podría aumentar el riesgo de cálculos renales. En este rango, la cafeína también se asocia con mayor irritación de la vejiga y síntomas de incontinencia urinaria.
Para la mayoría de los adultos sanos, entre 1 y 3 tazas diarias se consideran seguras y no representan un riesgo significativo para la función renal. Las recomendaciones apuntan a que, si no existen problemas previos, el café puede formar parte de una dieta equilibrada.
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El estudio sugiere que para personas mayores o con problemas cardiovasculares, el límite seguro podría ser aún menor, recomendando no superar una o dos tazas diarias y preferir café descafeinado en casos de mayor sensibilidad.
Si tienes antecedentes familiares o personales de piedras en el riñón, diabetes, obesidad o presión alta, consulta a tu médico antes de aumentar el consumo. El café puede formar parte de un estilo de vida saludable, pero en temas de salud renal, la clave está en la moderación y el acompañamiento médico, sobre todo para personas con factores de riesgo.

