Cuando Alastair Munro notó que un pequeño bulto en su pene comenzaba a crecer, sospechó que se trataba de algo grave.

Aunque pospuso la visita al médico durante unas seis semanas, apenas fue examinado, este le advirtió que podría tratarse de cáncer

“Fue una afirmación bastante contundente”, comenta Alastair, un ingeniero de la construcción de 49 años. “Me quedé en shock. No podían confirmarlo al 100%, pero sospechaban que era cáncer”.

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“Una semana después, el urólogo del hospital Raigmore me repitió la misma sospecha. Entonces, solo quedaba hacer la biopsia”.

Fue así que, tres meses después de haber notado el bulto por primera vez, Alastair recibió la confirmación de que padecía cáncer de pene, una afección poco frecuente.

“Quedé bastante impactado, pero ya estaba seguro de que era cáncer”, le dice a BBC News Escocia. “Nunca antes había escuchado hablar de este tipo de cáncer. Las cosas se movieron bastante rápido después de eso”.

Una tomografía computarizada confirmó que el cáncer se estaba extendiendo.

La cirugía de Alastair fue seguida por un equipo de cámaras de la BBC y se incluyó en un episodio de Surgeons: At The Edge of Life (“Cirujanos: al borde de la vida”), una serie documental médica del medio.

Extirpación del tumor

El complejo procedimiento médico implicó la extirpación del tumor y, con eso, del 30% del pene de Alastair, en una operación que duró 7 horas.

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El cáncer se había extendido a los ganglios linfáticos en la ingle de Alastair, por lo que también tuvieron que ser extraídos. Luego, le reconstruyeron el pene usando un injerto de piel de su muslo.

Pero seis semanas después, Alastair tuvo que pasar otras tres horas y media en el quirófano debido a que los resultados de la primera cirugía mostraron que una pequeña cantidad de tejido canceroso todavía estaba presente.

Había un 50% de posibilidades de que el cáncer se extendiera a su zona pélvica.