El hallazgo de los restos del llamado “hombre de Arlington Springs”, descubiertos en 1959 en la isla Santa Rosa, frente a la costa de California, volvió a captar la atención tras el estreno de un documental que repasa su importancia para la arqueología. Con una antigüedad estimada de 13.000 años, estos huesos figuran entre las evidencias más antiguas de presencia humana en América del Norte.
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Los restos fueron encontrados de forma accidental durante la construcción de un camino, enterrados a más de 11 metros de profundidad. Posteriormente, las pruebas de datación confirmaron su antigüedad, convirtiéndolos en una pieza clave para comprender el poblamiento temprano del continente.

El descubrimiento cuestionó la teoría tradicional que situaba a la cultura Clovis como la primera población de América del Norte. En su lugar, diversos investigadores sostienen que los primeros habitantes pudieron llegar mucho antes siguiendo una ruta costera por el océano Pacífico, desplazándose en embarcaciones primitivas desde el noreste de Asia a través de ecosistemas marinos ricos en recursos, conocidos como kelp highways.
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Los especialistas consideran que esta evidencia respalda la hipótesis de una migración costera previa a Clovis y ayuda a explicar la presencia humana en las islas del Canal hace aproximadamente 13 milenios.

Las investigaciones también sugieren que aquellos primeros pobladores habrían sido los antepasados del pueblo indígena chumash, una de las culturas originarias más antiguas de California. En la zona también se encontraron restos de mamuts pigmeos, una especie ya extinta cuya desaparición coincidió con la llegada de los primeros seres humanos y con los cambios climáticos ocurridos al final de la última glaciación.
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En 2022, los restos del «hombre de Arlington Springs» y otros objetos arqueológicos fueron devueltos por el Santa Barbara Museum of Natural History a la comunidad Santa Ynez Band of Chumash Indians, como parte de un proceso de restitución de patrimonio cultural y restos ancestrales.
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Aunque el debate sobre cuándo y cómo llegaron los primeros habitantes de América continúa abierto, este hallazgo sigue siendo una de las pruebas más relevantes para entender el origen del poblamiento del continente.



