Comer fruta por la noche no suele provocar un aumento drástico ni prolongado de la glucosa en sangre en la mayoría de las personas, siempre que se trate de una porción moderada de fruta entera. La evidencia científica señala que el horario influye menos que factores como el tipo de fruta, la cantidad consumida y el estado de salud de cada persona.

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En personas con diabetes o resistencia a la insulina, la respuesta glucémica puede ser diferente. Por ello, la Asociación Americana de Diabetes recomienda personalizar el consumo de frutas con el acompañamiento del equipo médico, ya que las necesidades varían entre individuos.

Un metaanálisis publicado en Nutrients en 2023 concluyó que la fruta entera puede formar parte de una alimentación saludable, incluso en personas con diabetes, siempre que se controle la porción y se prioricen variedades con alto contenido de fibra.

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Durante la noche, el organismo mantiene estables los niveles de glucosa mediante un proceso natural en el que el hígado libera pequeñas cantidades de azúcar al torrente sanguíneo, mientras la insulina regula ese equilibrio. Hacia la madrugada puede presentarse el llamado fenómeno del alba, un incremento natural de la glucosa provocado por cambios hormonales, independientemente de haber consumido fruta.

Los especialistas coinciden en que la fruta entera es una mejor opción que el jugo, ya que su contenido de fibra ralentiza la absorción de los azúcares y ayuda a evitar picos de glucosa. Entre las alternativas con mayor aporte de fibra destacan las frambuesas, manzanas, peras, kiwis y moras.

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También recomiendan consumir una porción moderada equivalente a una fruta mediana o una taza de fruta fresca y combinarla con proteínas o grasas saludables, como yogur griego, queso o frutos secos, para favorecer una absorción más lenta de los azúcares. Además, una caminata de unos 10 minutos después de comer puede contribuir a mejorar el control de la glucosa.

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En conclusión, para la mayoría de las personas comer fruta por la noche no representa un riesgo para el control de la glucosa. Quienes viven con diabetes o resistencia a la insulina deben prestar mayor atención al tipo de fruta, la cantidad consumida y seguir las recomendaciones de un profesional de la salud.