Un estudio de investigadores de la University of Wisconsin–Madison identificó una posible conexión entre el intestino y la evolución del Alzheimer. El trabajo señala que niveles elevados de imidazole propionate (ImP), una sustancia generada por algunas bacterias intestinales, se asociaron con señales biológicas vinculadas con la demencia y con un deterioro cognitivo más acelerado.
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La investigación, publicada en Nature Communications, analizó a casi 1.200 personas y también incluyó experimentos con ratones. En los animales, la presencia de ImP se relacionó con una mayor acumulación de beta-amiloide y tau, proteínas estrechamente vinculadas con el Alzheimer.

En los participantes humanos, quienes presentaban mayores niveles de esta sustancia en la sangre mostraron con mayor frecuencia alteraciones relacionadas con las neuronas y las proteínas asociadas a la enfermedad. Además, su rendimiento en pruebas cognitivas tendió a empeorar más rápidamente con el paso del tiempo.
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Los investigadores creen que ciertos compuestos producidos por las bacterias intestinales podrían pasar al torrente sanguíneo y eventualmente influir en el cerebro. Esto refuerza el interés científico por la llamada conexión intestino-cerebro.

El estudio también encontró una variante genética presente en alrededor del 43% de los participantes, relacionada con niveles más elevados de ImP en sangre. Este hallazgo podría ayudar a explicar una posible relación entre genética, metabolismo y riesgo de Alzheimer.
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Sin embargo, los científicos advierten que todavía no se ha demostrado que la ImP cause Alzheimer ni que reducir sus niveles pueda frenar la enfermedad en humanos. Por ahora, el compuesto aparece como un posible objetivo para futuras investigaciones y tratamientos.
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Los especialistas tampoco recomiendan eliminar alimentos específicos para evitar la sustancia, ya que la histidina, a partir de la cual algunas bacterias producen ImP, es un nutriente necesario para el organismo. La investigación apunta más hacia la posibilidad de desarrollar tratamientos capaces de actuar sobre las bacterias que generan este metabolito.

